En días recientes, el combativo senador banilejo Wilton Guerrero entró en fuerte confrontación mediática con la Dirección Nacional de Control de Drogas. El tema debatido: la condición de héroe o villano del fenecido coronel policial Anthony Leyba Pérez, adscripto al organismo que con reconocido acierto ha venido presidiendo el mayor general Rolando Rosado Mateo, también proveniente del cuerpo de orden público donde rindió meritorios servicios.
Leyba Pérez pereció en semanas recientes junto al piloto de una avioneta que se estrelló en Constanza. A raíz de ese accidente, la DNCD en coordinación con la DEA llevó a cabo un importante operativo de incautación de drogas, al tiempo de rendir honores al oficial fallecido revelando los servicios que había estado prestando como agente encubierto.
Poco después, el senador Guerrero ofreció en los medios de comunicación una imagen muy distinta de Leyba Pérez afirmando que al contrario de la ofrecida por el organismo antidrogas, estaba inmerso de lleno en el tráfico de estupefacientes gracias a lo cual había acumulado una gran fortuna.
En una nueva declaración a la prensa, Guerrero amplió denuncia, señalando que Leyba Pérez poseía bienes por más de dos mil millones de pesos, que había acumulado por su activa y directa participación en el narcotráfico. Más aún: aseguró que las autoridades estaban distorsionando la realidad y habían hecho desaparecer los expedientes donde constaban sus actividades ilícitas.
La respuesta de la DNCD a tales imputaciones, estuvieron a cargo de su diligente relacionista público, Roberto Lebrón, dando por cancelado el duelo mediático en aras de dedicar todos sus esfuerzos a seguir combatiendo tanto el tráfico internacional de drogas como la red y consumo locales.
Lejos de nuestro interés, poner en duda el persistente interés que ha mostrado el senador Guerrero en este tema específico, quizás por el hecho de que la Provincia Peravia y en particular Baní, de donde es oriundo, reside y cuenta con un gran caudal político se ha convertido en un territorio usado con frecuencia para el trasiego de grandes alijos de drogas. Es saludable, además, esa preocupación por un problema de tan peligrosa envergadura como lo es el hecho de haber convertido a la República Dominicana en puente para el narcotráfico internacional.
Pero…¿hasta dónde es conveniente esta confrontación pública con la DNCD? ¿Son acaso los medios de comunicación el mejor escenario para debatir este tema, en una polémica que a fin de cuentas nos deja cargados de dudas e incógnitas que debieran ser despejadas? ¿Podemos los ciudadanos tener al final una idea cabal, precisa y clara de si el desaparecido oficial Leyba Pérez era el héroe que asegura el organismo antidrogas o el villano que nos presenta el senador banilejo?
Este afirma que el mismo acumuló una fortuna de dos mil millones de pesos o más. De algún lado tiene que haber obtenido el dato. No es una cantidad que pueda disimularse sin dejar rastros: inmuebles, fincas, dinero en bancos…tal como ocurrió con el ex capitán Quirino Paulino. ¿Por qué no se pone en conocimiento y se encomienda al Procurador Villalona, responsable de detectar e incautar este tipo de bienes ilícitos, tarea en la que se le reconoce ha hecho un meritorio trabajo? ¿Por qué no formalizar una denuncia ante el Procurador General de la República para que se disponga una investigación exhaustiva? En todo caso, dada la condición de senador de Wilton Guerrero, ¿por qué no poner estos hechos con toda la evidencia que pueda poseer en conocimiento del cuerpo congresual al que pertenece para a través del mismo presionar que se tomen las acciones pertinentes para definir la realidad de este caso? ¿Es que no tiene confianza en que sea debidamente acogida y tramitada?
Porque a fin de cuentas, estas polémicas públicas cargadas de denuncias que nunca se aclaran y sobre todo, entre un senador oficialista y un organismo también oficial, provocan en la ciudadanía un mar de dudas sobre la real eficacia y la transparencia con que se lleva a cabo el combate del narcotráfico en el país, al tiempo que de seguro llena también de satisfacción a los propios carteles del narcotráfico. Y ninguna de ambas cosas resulta lo más saludable y conveniente.
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EL TIRO RAPIDO DEL MARTES 13
Mario Rivadulla
13 de Noviembre de 2012
2012-11-14 21:43:03