NANJING, 22 ago (Xinhua) — Un asteroide en forma de raíz de jengibre llamado Tutatis, que plantea una amenaza potencial para la Tierra, podría haberse formado a partir de la fusión de dos asteroides más pequeños, según investigadores de China y Estados Unidos.
La roca espacial, de unos 4.750 metros de largo y 1.950 metros de ancho, mayor que una manzana de una ciudad, es uno de los «asteroides potencialmente peligrosos» más grandes, detalla Ji Jianghui, investigador del Observatorio de la Montaña Púrpura de la Academia de Ciencias de China.
Descubierto por primera vez en 1934, su rastro se perdió hasta que fue redescubierto en 1989 por un astrónomo francés, por lo que fue bautizado en honor de un dios celta, Tutatis.
«El asteroide proviene del cinturón principal de asteroides, donde fue afectado por las perturbaciones gravitacionales de Júpiter», explica Ji, el jefe científico de la investigación.
Tutatis estuvo hasta 2012 en una órbita que lo acercaba a la tierra cada cuatro años. Como resultado, ha sido seguido de cerca por telescopios y radares. Pero su órbita cambió desde entonces debido a la gravedad de Júpiter y otros planetas. Se estima que pasará de nuevo cerca de la Tierra en 2069, a unos 2,97 millones de kilómetros.
Después de completar con éxito su misión de exploración de la Luna, la segunda sonda lunar de China, la Chang’e-2, que despegó el 1 de octubre de 2010, se acercó a unos 770 metros de Tutatis el 13 de diciembre de 2012, a una velocidad de 10,73 kilómetros por segundo, en un momento en que la roca estaba a unos siete millones de kilómetros de nuestro planeta.
Fue la primera observación cercana en vuelo de Tutatis. La sonda tomó imágenes de alta resolución que llevaron a hacer una serie de descubrimientos.
Las imágenes permitieron a los investigadores observar las características topográficas del asteroide, y mostraron que tiene dos lóbulos: una pequeña «cabeza» y un gran «cuerpo». La extraña forma ha desconcertado a los científicos durante mucho tiempo.
Después de muchas simulaciones, el equipo de investigación dedujo que el astro pudo ser originalmente dos: un asteroide primario y otro más pequeño que formaban un sistema como el de la Tierra y la Luna.
Tras acercarse mucho a la Tierra, la gravedad afectó a la órbita del asteroide primario y su pequeña luna, lo que provocó que colisionasen a baja velocidad y se fusionasen para dar lugar a la estructura actual, explica Ji.
El nuevo estudio fue publicado en los Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Ji y sus colaboradores también estudiaron cómo rota Tutatis en el espacio y revelaron sus características geológicas, demostrando que era esencialmente escombros y que los cráteres de impacto en su superficie podrían tener 1.600 millones de años.
Aunque Tutatis parece tener una estructura poco firme es poco probable que se desmiembre, incluso ante el influjo de la gravedad de los planetas cercanos, debido a su lenta rotación.
Ahora los científicos creen que la amenaza que presenta es muy baja, pero muchos otros asteroides, cuyas órbitas son desconocidas, podrían cruzarse con la Tierra.
«La amenaza de impacto de los objetos cercanos a la Tierra siempre existe», advierte Ji.
«Muchas observaciones recientes muestran que alrededor del 14 por ciento de los asteroides cercanos a la Tierra con un diámetro superior a 200 metros tienen una estructura similar a Tutatis», añade.
El estudio de la formación de tales masas mejorará la comprensión de la evolución de los asteroides binarios cercanos a la Tierra, y es esencial para decidir cómo proteger al planeta de su impacto.
«También proporcionará datos científicos para la futura exploración de asteroides en el espacio profundo por parte de China», destaca Ji.
China es la cuarta potencia espacial que explora directamente un asteroide, después de Estados Unidos, Europa y Japón.
El gigante asiático planea otra misión espacial para explorar asteroides luego de enviar una sonda a Marte en 2020.
«Para hacer frente a la amenaza potencial de los objetos cercanos a la Tierra, necesitamos telescopios terrestres para formar un sistema de vigilancia, seguimiento y advertencia, así como sondas espaciales para llevar a cabo investigaciones cercanas de los asteroides, incluso para recoger muestras de sus superficies que revelen sus características físicas, estructura interior y componentes», avanza Ji. Fin
2018-08-22 21:17:01