Desde Bayaguana se reporta que la docencia se encuentra paralizada desde hace siete días. La razón, según revela el Director del Distrito Escolar, es de carácter estrictamente gremial. Un acto de solidaridad del cuerpo docente por la cancelación de tres profesores y el traslado de otro de educación física.
¿Estaban justificadas estas cancelaciones?
De acuerdo a la versión ofrecida por el funcionario a una de las profesoras se le cesó en el cargo porque abandonó el centro educativo desde el 24 de Enero, violando una disposición de que no se puede dejar de asistir al centro de trabajo por más de tres días sin justificación.
El segundo caso y tercer caso corresponde a dos profesoras que llevaban cuatro meses cobrando por dos tandas pero laborando solo una.
En cuanto al profesor de educación física, desde el mes de Octubre no se había presentado a su nuevo centro educativo.
¿Resulta justificado el movimiento de protesta solidaria del resto del cuerpo docente suspendiendo la docencia una semana?
Siempre guiándonos por la información que despacha desde Bayaguana el corresponsal del Listín Diario, la posición asumida por los huelguistas es que no se reincorporarán a la docencia hasta que no sean repuestas las profesoras canceladas, sin dar ninguna razón que las justifique. Queda abierto el expediente para que expongan sus argumentos de defensa.
No es un caso singular. En días recientes, en otro liceo, se presentó un caso parecido en relación con una profesora que alegadamente estaba promoviendo rifas dentro del plantel. Y en otros lugares del país, por distintas razones, los profesores acuden con frecuencia al expediente de interrumpir el proceso educativo para sustanciar sus demandas.
Esto es inadmisible. Y aún antes que el Ministerio de Educación, al que corresponde aplicar los correctivos de lugar, debiera ser la propia Asociación Dominicana de Profesoras, embarcada ahora mismo en una demanda de aumento salarial, la que tomase la iniciativa para proscribir en lo adelante esta forma de protesta o reclamo.
No es para mantener el mismo desorden y caos en el sistema escolar que el gobierno hizo un gran esfuerzo presupuestario para en medio de una situación de gran precariedad fiscal, dar cumplimiento a la ley que dispone la entrega del cuatro por ciento del PIB a la educación.
No es tampoco la razón que motivó a núcleos importantes e instituciones representativas de la ciudadanía que se sostuvo una lucha tenaz por el cuatro por ciento.
El problema de la educación no es solo de más recursos: es de un fuerte y estrecho compromiso de todos los sectores involucrados en echar adelante el sistema para lograr una educación de calidad. No es con huelgas docentes que se va a lograr. Los maestros, la ADP tienen que asumir su cuota de responsabilidad. No es que renuncien a su derecho y aspiraciones, pero sí que cambien los métodos de lucha, desterrando la insana práctica de suspender la docencia.
Ahora que se está discutiendo un aumento salarial para los maestros, que insistimos debe ser acorde con los conocimientos y rendimiento de cada quien, las autoridades educativas deben exigir como condición innegociable y la propia ADP por su propio interés y prestigio, el compromiso de no perder ni un solo día, ni una sola hora, ni un solo minuto de docencia bajo ninguna circunstancia ni excusa.
De lo contrario, de seguir caminando por los mismos senderos que hasta el presente, el cuatro por ciento habrá sido un esfuerzo baldío y los cuantiosos recursos que por esa vía recibirá la Educación, un dinero botado al mar.
EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
teledebate@hotmail.com
2013-02-15 20:36:50