EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
Durante sus más recientes ediciones el matutino Diario Libre ha venido publicando una serie de interesantes y valiosos reportajes de investigación, poniendo al descubierto todas las turbias interioridades del servicio de transporte colectivo de pasajeros en el país. Con sobradas razones este siempre se ha considerado uno de los peores del mundo, calificación que corroboran los citados trabajos periodísticos.
Ineficiencia en grado sumo, soborno, complacencia y complicidad de autoridades, corrupción, desorden, maltrato a los pasajeros, elevadas tarifas, privilegios irritantes, violencia entre los propios sindicatos, falta de mantenimiento a los vehículos, acortamiento de su vida útil, un parque vehicular compuesto en su gran mayoría por ómnibus y carros destartalados, desvencijados, sucios e inseguros, cuantiosos subsidios que pagamos los contribuyentes, huelgas a capricho y paros «sorpresa» son algunas de las penosas características que ofrece el transporte público, a través del cual algunos afortunados empresarios han amasado muy respetables fortunas y hasta haciendo carrera política, lo cual dicho sea de paso no constituye ningún mérito en un país donde su ejercicio está tan desacreditado.
Tomando como base estas realidades aireadas en los reportajes que mencionamos, la subdirectora del propio Diario Libre, Inés Aizpún, una de las plumas más brillantes con que cuenta el periodismo dominicano, escribió en la leída columna A. M. (Antemeridiano) del popular matutino, un artículo sobre este tema de tanta importancia planteando una serie de acertadas propuestas a poner en práctica para tratar de llevar orden adonde reina el caos. Nos sumamos a ellas y nos complacemos en acogerlas en TELEDEBATE. Dice así doña Inés:
«Está confirmado, los mal llamados sindicatos del transporte público (por lo menos los afines al PLD) serán llamados para constituir las rutas alimentadoras del Metro. Para empezar y aprovechando que estaban en Palacio pidieron una nueva flota de vehículos.
«Como ya no hay palabras que describan el engendro de servicio que prestan y como no se puede medir ni en dinero ni en alcance los privilegios con que los partidos políticos han comprado (con nuestro dinero) «la paz social» que estas bandas administran, será cuestión de insistir con el gobierno:
«1. La flota…que se la compren ellos; estamos hartos de pagarles los vehículos que tan esmeradamente destrozan.
«2. Los vehículos…que pasen la revista. No se entiende que un vehículo destinado al transporte público incumpla todas las normas de seguridad posibles.
«3. Los choferes…que demuestren que conocen las leyes de tránsito (es surrealista tener que recordarlo).
«4. Los Amet…que controlen a los choferes de carro público, que les multen cuando infrinjan las normas de tránsito.
«5. El impuesto…fuera. Se elimina la tasa de dos pesos por galón que todos pagamos para que los dueños de esas empresas se enriquezcan.
«6. El monopolio…fuera. Empresas normales entrarán en el negocio del transporte si se normaliza; empresas a las que no tengamos que regalar los activos. Es un sector clave para el desarrollo económico y social de un país y lo tienen secuestrado.
Nada más. No es necesario. En pocas palabras está dicho todo. No agregamos ni una coma y nos solidarizamos enteramente con lo expresado y propuesto por la valerosa pluma de Inés Aizpún.
Queda ahora por ver si este escabroso tema figura en la agenda de hacer lo que nunca se ha hecho. En este caso, tomar el toro por las astas y llevar adelante las medidas necesarias para que el pueblo dominicano pueda al fin disfrutar de un servicio de transporte ordenado, decente y económico tal como el que están ofreciendo de ejemplo las dos líneas del Metro.
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2013-05-16 23:26:33