El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Vargas Llosa

Por Manuel Hernández Villeta

Las ideas se combaten con otras ideas. Nunca el pensamiento se puede cercenar con el sable, o ahogarlo con la picana. La intolerancia puede ser tan mala como la mentira, manejar erraticamente los datos, o sencillamente con el no compartir los temas y querer matar por ello.

Mario Vargas Llosa tiene todo el derecho de expresarse sobre el tema que le venga en gana, en una sociedad global, donde el mundo es uno, y se puede seguir cualquier acontecimiento minuto a minuto donde sea y como sea.

A Vargas Llosa no hay que enmendarle planas. Es un intelectual que sabe lo que escribe, y a favor de quien discurre su pluma. Si no está de acuerdo, diga su verdad. Cambió de posición y de ideas hace mucho tiempo, y si una vez fue vanguardista, todo lo dejó porque el compromiso social no aporta frutos económicos.

La única forma de enfrentar a Vargas Llosa es levantar lo que muchos consideran defensa nacional en contra de la intervención haitiana. Carajo, ¿son los haitianos el principal mal dominicano?. ¡No!. Pero cuidado, una defensa seudo nacionalista, puede servir para justificar realidades que llegan a violaciones de los derechos humanos.

Vargas Llosa hace mucho cambió de caballo. Para él el boon latinoamericano ya superó la etapa de los recuerdos. El compromiso social con la verdad a través de la literatura, fue, para él, un pasatiempo de joven que veía transcurrir la década de los sesenta.

Por algo muchos de los neo-intelectuales y economistas globalizados han llamado a los sesenta y sensenta la década pérdida. Vargas Llosa perdió esos recuerdos. Como mucho le llegaran los pagos literarios por las nuevas ediciones de La Ciudad y los Perros.

El boom de los sesenta encontró una américa en situación explosiva, cuando tomaron su pluma y rompieron con los viejos moltes literarios sus principales jóvenes literatos representantes: Julio Cortazar, Gabriel García Marquez, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa.

Como a James Dean en el cine, la suerte acompañó a Cortazar que con su Rayuela quedó petrificado en el tiempo, siendo revolucionario e innovador por toda la eternidad. Los demás, frutos de los aires de su tiempo tomaron sus caminos y sus entuertos.

Verdad o mentira, Vargas Llosa escribe de acuerdo a su percepción social. Si no hay voces que le enfrenten con coraje, conciencia y la verdad, seguirá siendo una opinión válida sobre la situación dominico-haitiana. Vargas Llosa, ni bueno ni malo, un intelectual globalizado del siglo 21 que busca entre más fama y más dinero, lo demás, circunstancias de cumplir con normas de un diario impreso-digital que está entre los líderes mundiales de opinión.

La única forma de enfrentar a Vargas Llosa, es con lo que él perdió en el boom: la verdad y la objetividad.

2013-11-07 22:32:36