El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Sociedad remendada

Por Manuel Hernández Villeta

En ocasiones da la impresión de que la sociedad dominicana está siendo derrotada por el crimen y la violencia. Todos los agentes internos y externos, contribuyen para que surja el pesimismo en diferentes sectores sociales.

A diario hay violencia de todo género, desde intra-familiar, atracos, violaciones, ajustes de cuenta, el narcotráfico, los sicarios, en fin, un panorama al cual no están muy acostumbrados los dominicanos.

Una falla de la lucha contra el crimen, es que se maneja como una acción policial, y en ocasiones de aplicación de la pena judicial.

Tanto la justicia como la policía son los organismos idóneos para castigar a los culpables, luego de que han violado la ley, o han cometido un crimen.

Con variantes que se pueden analizar a fondo, y tratar de corregirlas, estos dos sectores han realizado su papel. Ya el jefe de la Policía en una ocasión reconoció el titánico esfuerzo que tiene por delante, y dijo que en la institución se están sacando las manzanas podridas.

Desde luego que ese mensaje del jefe de la Policía busca recrear la confianza de la ciudadanía en la Policía. Una confianza que se erosionó cuando a diario se da a conocer que hay agentes y exagentes de la policía y otros organismos metidos en robos, atracos y narcotráfico.

La justicia también tiene sus tropezones, pero tanto a nivel de fiscales como de jueces, se le aplica todo el peso de la ley a los que juegan con sus funciones, e incumplen con su sacerdocio.

Pero hay una gran cantidad de dominicanos que tiene poca fe en las tareas que lleva a cabo la policía o la justicia. A ese sector hay que devolverle la confianza con hechos, trabajando de frente para acabar con el crimen.

Pero donde se tiene que aplicar mayor interés es en lo referente a la prevención. Hay que tomar medidas para que antes de que se cometa un delito, haya una férrea columna moral que evite que se viole la ley.

Hay que trabajar en las escuelas, llevando una educación de formación hogareña, moral y cívica y de respeto a los demás, a todos los estudiantes, desde el maternal hasta el bachillerato.

Pero el hogar es el verdadero detonante. Hoy el hogar está destruido. Pocos matrimonios u uniones libres durán más de un año. Hay mujeres en la flor de la juventud que tienen hasta cuatro hijos de diferentes maridos.

La sociedad donde las relaciones se forjan en base a la facilidad económica, deja una secuencia negra, que sirve como banderilla para levantar todo tipo de villanía.

La crisis económica y la crisis de valores, va unida para servir de caldo de cultivo a la delincuencia. Poco se podrá lograr si no se rescate a la familia, que es la unidad básica de la sociedad.

Pero para una gran mayoría de dominicanos crear una familia no es la prioridad de hoy. Hay otras metas y otros espejismos, ninguno de los cuales da satisfaciones y seguridades a largo plazo.

Para reducir la delincuencia, hay que restituir los valores humanos y morales que se han perdido en la sociedad dominicana. Si no podemos reconstruir a la familia, perderemos esta lucha contra la violencia.

2012-09-09 04:11:42