Por Manuel Hernández Villeta
El sistema educativo dominicano tiene que ser sometido a una profunda revisión. Muchos libros de textos tienen que ser eliminados, otros cambiados, e introducidos nuevos temas.
Todos los años, lo que parece es que hay una competencia con los sectores editores, para ver cuales son los que van a vender más libros. Donde el comercio se torna inhumano, poco se puede dejar a los programas de enseñanza.
Hay que hacer revisión de los libros de texto, y esperamos que entre en vigencia la nueva metodología, de no cambiarlos todos los años.
No hay razón para que un libro de texto sea todos los años cambiado, lo que ocasiona serios problemas económicos a los padres. En definitiva es el mismo texto, pero al parecer se quiere satisfacer los deseos de los editores.
Un libro de texto tiene que estar vigente de tres a cuatro años. El que si debe estar al día es el profesor, a él le toca orientar a los alumnos sobre cualquier cambio de importancia que se produzca sobre la marcha.
Luego de hacer esa modificación curricular de los libros de texto, hay que ir a los profesores. Cierto que los maestros, no tiene ningun tipo de seguridad. Pero si usted es honrado, ningùn trabajador dominicano tiene seguridad de nada.
Ser maestro debe ser una vocación. No hay buenos salarios ni condiciones excelentes de trabajo, por lo tanto a usted le toca el espinoso camino de preparar a las nuevas generaciones.
El maestro de hoy piensa más en las luchas sindicales, que en ser un conductor de las nuevas generaciones. Debe haber una masiva reintegración de los maestros a las aulas, con una mayor dosis de responsabilidad.
La modificación del sistema de enseñanza pasará por una prueba de fuego cuando se establezca la tanda única. No hay condiciones en el país para que haya una sóla tanda por plantel.
No hay aulas para tantos estudiantes. Cuando en una escuela se dan tres tandas de clase, se alberga a casi 1,500 estudiantes, pero en una solo tanda, no pasaran de 600 los beneficiados.
Con las tandas divididas, se deben implementar métodos modernos de enseñanza, sin necesidad de abolir un sistema que permite capear la falta de aulas.
Somos partidarios de modificaciones urgentes y trascendentales al aistema de enseñanza en la República Dominicana, las cuales se tiene que lleva r acabo en lo inmediato.
Sin esas modificaciones, será imposible conducir a buen puerto a las nuevas generaciones.
2012-12-02 13:04:27