El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Presión social

Por Manuel Hernández Villeta

En la República Dominicana tiene que surgir una política de pleno empleo. Es la casi segura fórmula de tender una pared que permita controlar la delincuencia. No es que va a desaparecer por arte de magia, pero si se con este tipo de acciones se tomarían correctivos para hacerle frente.

En una política de pleno empleo tienen que trabajar conjuntamente el sector privado, y el área oficial. El gobierno cumpliría con su papel al facilitar que en áreas determinadas los empresarios puedan invertir. Esas facilidades al empresario deberán estar supeditadas a la creación de empleos de calidad.

Es una constante que la globalización y el desarrollo económico se van de un lado. Tiene que haber una genuina distribución de las riquezas. Los aumentos del desarrollo del capital a veces tienen un tinte negro y macabro, que es el abandonar a su suerte a los más pobres, y destruir a las capas medias.

Hace años, esa acumulación de riquezas hacia un lado era un detonante de luchas sociales, pero ahora genera delincuencia. La falta de oportunidades, las puertas cerradas, el no encontrar caminos hacia el futuro, lleva a la desesperación a muchas personas.

Hay que rescatarlas de la indigencia total, pero no en base a una funda de comida ocasional, sino al establecimiento de una política de pleno empleo. Cierto que es difícil poder corregir una situación que va en crecimiento. Aumenta la población, pero también las manos ociosas.

Y no solo representantes del proletariado, o los que buscan empleos de bajo salario, sino profesionales. Hay médicos, ingenieros, abogados y técnicos de todos los niveles que se encuentran desempleados. Muchos se dedican a la venta de chucherías, al negocio de taxistas, donde únicamente tienen que tener un carro disponible.

Según se ve por los resultados de un encuentro económico continental celebrado recientemente en el país, los problemas de aumento de los cuadros de miseria y del desempleo, siguen siendo atormentadores en América Latina. Las desigualdades sociales se amplían, y no hay remiendos para paliarlas.

El fenómeno de la delincuencia encuentra una de sus primeras manifestaciones en la exclusión social, la carencia de medios para ganarse la vida honradamente, por lo que desde ya el sector Estatal y el privado tienen que ir pensando en una política masiva de creación de empleos. Es quitar presión a una válvula social a punto de estallar.

2016-04-04 01:41:28