Por Manuel Hernández Villeta
Al sistema judicial dominicano se le hicieron grandes modificaciones, que en vez de adelantarlo, lo han acorralado. Para el dominicano promedio, el Código Procesal Penal podría estar favoreciendo a los delincuentes, y dejando abandonada a la víctima.
De hecho no es así. Pero hay una percepción de parte de la población, que no comprenden la forma en que se desarrolla la justicia.
Hablo como un ignorante en la materia, pero, eso si, como un comunicador que sabe lo que es justicia, investigación y sobre todo, abuso de parte de autoridades.
El principal fallo del sistema judicial dominicano es que se logró establecer un código muy moderno, pero que no va de acuerdo con el trabajo de la policía, los fiscales y los abogados.
Hace unos años, la sentencia se emitía por la íntima conviccion del juez. Podía haber o no pruebas, pero la conciencia del magistrado le podía llevar a condenar a una persona.
Ahora se puede tener la idea de que es un culpable, pero si no hay pruebas, tiene que ser puesto en libertad.
Fallan los mecanismos de búsqueda de esas pruebas. La policía tiene un exceso de trabajo, y sus unidades especializadas no alcanzan a poder investigar todos los crímenes y violaciones de las leyes que se cometen en el país.
Pasa lo mismo con los fiscales, que tienen una amplia agenda, y en un día tienen que conocer hasta cinco casos. En ninguno pueden profundizar e investigar, más allá de lo que diga el expediente.
Para que este Código sea funcional hay que crear una policía judicial, de simple investigación, que tiene que estar trabajando conjuntamente con la policía y la fiscalía.
Hay que dar mayor importancia al experticio forense, porque un viejo aforisma de la nueva tecnología de la investigaciòn criminal señala que la verdad y las pruebas de un crimen, están en el cadáver de la víctima.
En las series de televisión sobre criminología de la televisión norteamericana es comun ver el slogan de que El cuerpo de la víctima habla y señala al criminal.
Para que tengamos una justicia funcional, hay que cear mecanismos de investigación en la fiscalia, o en la Procuraduria General de la República. Es de orden, que se establezca la Policía Judicial.
Esa policía judicial debe estar integrado por profesionales de diferentes áreas, y su misión fundamental sería la de realizar las investigaciones, y si el caso lo amerita pasar la orden de detencion a la policía normal.
En ves de pensar en desarticular la Policia Nacional, lo que hay es que tecnificarla. Donde se pueden poner restricciones no es a los agentes que ya están allí, sino a los nuevos integrantes, en la hoja de admisión.
Vamos a fortalecer la justicia, dando más recursos al ministerio público y a la Policía.
2012-05-15 22:28:04