El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Policía y Comunidad

Por Manuel Hernández Villeta

La lucha contra la delincuencia, tiene que ser la prevención del delito, con la integración de la comunidad. Nada se consigue con gastar millones de pesos en tecnología, si la población no se integra a ese trabajo.

Es más, en la lucha contra la delincuencia, lo primero que hay que cambiar es el parámetro de que estar de andrajos es ser un violador de las leyes. Hay autoridades que piensan que por los remiendos de un pantalón, está el número de delitos cometidos.

El jefe de la Policía tiene que integrarse a ser un amigo del barrio, de las juntas de vecinos, de los clubes culturales, deportivos, de las asociaciones de amas de casa, de las chicas y chicos que chatean. Tiene que ser el amigo que sabemos está cerca cuando lo necesitemos.

Sin perder autoridad, ir donde la gente seria de los barrios y comerse un sancocho debajo de una mata y jugar su mano de dominó. Para luchar contra la delincuencia, tiene que haber la sensación de que existe ese angel guardián en cada esquina, de que tenemos un hermano mayor que vela por nosotros.

Hay dos tipos de delincuencia, la de cuello blanco, que es prácticamente intocable, y la callejera, la de rufianes de mala muerte. El ciudadano común y corriente deja pasar al estafador de bancos, y condena al pillo de callejón.

La diferencia del ladrón de cuello blanco es que le lleva sus ahorros del banco o de los bolsillos, sin poner en peligro su integridad fisica. El ladrón callejero roba y mata a la vez. Es más letal, y hasta difícil de agarrar.

La delincuencia que ahora mismo atormenta es la de la calle la que obliga a los ciudadanos a estar en sus casas a las diez de la noche a más tardar, y hasta suspender las clases nocturnas en las universidades.

Para hacer frente a esta delincuencia hay que pensar en el factor humano. No se puede hacer frente al crimen, si el ciudadano no es integrado a la campaña. Si no le dice usted y le da la mano al encargado de imponer el orden para su beneficio.

En los barrios la mayor parte de los residentes son serios y personas honestas, ellos conocen a los que no trabajan, a la prostituta, al vendedor de drogas, al policía bueno, al policía abusador, al chivato, al político y su partido y al simple trabajador comunitario.

La policía y la justicia tienen que trabajar con las juntas de vecinos, con los clubes culturales y deportivos, con las amas de casa y con las muchachas chateadoras.

Lo que hace falta es ganarse la confianza de esta gente. Ellos son las principles victimas de los atracos, los robos, las violaciones, y en otras ocasiones, de los atropellos por parte de agentes de la Policía.

El jefe de la Policía lleva a cabo una cruzada para como él dice, sacar a las manzanas podridas de la institución. Le damos nuestro apoyo, y que tenga fortaleza hasta el final en esa dura misión.

Por eso le queremos hacer un llamado al Jefe de la Policía para que se acerque a los clubes, a las juntas de vecinos, que los integre a la lucha contra el crimen, para dar basamenta social a esta cruzada. El policía es parte de la comunidad. Debe ganarse la confianza del ciudadano.

2013-03-27 19:04:09