El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno sol Pleito trancao

Por Manuel Hernández Villeta

Por las buenas, o por las malas, esto tiene que cambiar.

El pleito entre el Estado dominicano y la empresa minera Barrick Gold apenas se inicia. En su largo recorrido se pasará por el Congreso, la Suprema Corte de Justicia, la embajada norteamericana y los diferentes foros internacionales.

El pueblo dominicano solo ganará esta batalla si de por medio hay una lucha que cuente con el apoyo y respaldo de todos los sectores nacionales, y se busque también la solidaridad internacional.

De refilón, ya el embajador norteamericano advirtió que «habrá consecuencias», con la posición del Estado dominicano, y que las presiones a la empresa minera pueden ser «peligrosas» para las relaciones internacionales.

Los auto-llamados dirigentes de la sociedad civil no son representativos en ese debate, debido a que más bien están interesados en ser graciosos a la embajada norteamericana, que les financia sus proyectos, y en conseguir titulares en los medios de comunicación. Pero nada más de ahí.

El oro y el petróleo siempre han estado ligados a las desgracias y el progreso de la humanidad. Las dos cosas, la felicidad de unos, y la sangre y muerte de otros. El excremento del diablo, se le llamó al petróleo, el oro negro, y la fiebre del oro dejó millones de muertos en las tierras en expansión del Oeste Norteamericano.

La búsqueda del oro fue la punta de lanza del exterminio de los indígenas norteamericanos, y de que al Oeste acudieran sanguinarios aventureros, mientras qué los polainas azules, como le llamaban al ejército, sembró lo que sería el primer intento de separatismo contra la unidad norteamericana. Texas, la tierra de la estrella solitaria.

La lucha del hombre por sacar beneficios al oro y sus riquezas viene antes de la era Cristiana. Píndaro (quien nació en el 518 a.C) uno de los más célebres poetas líricos de la Grecia clásica, describió el oro como «hijo de Zeus, al que no devoran ni la polilla ni la herrumbre, pero cuya suprema posesión devora la mente del hombre».

Una onza de oro, que tiene este fin de semana un valor de US$1,579 en el mercado internacional, sería suficiente para pagar el salario mensual de nueve trabajadores dominicanos, incluyendo guardias o policías, que ganen un salario mínimo de aproximadamente siete mil pesos.

De acuerdo con el último cambio monetario, el valor de una onza de oro tendría un equivalente en pesos dominicanos de 64,700 pesos, lo cual en la lucha contra la pobreza permitiría la compra de 1,839 litros de leche, a un valor de RD$35.

Por las buenas, o por las malas, esto tiene que cambiar.

2013-03-03 13:40:57