Por Manuel Hernández Villeta
La forma rápida y de enfrentamientos primerizos en que se aprobó el Presupeusto del 2014 indica que se tiene que abrir el libro de las negociaciones y de la concertación. Desde el gobierno se diáloga o se aplasta.
Danilo siempre ha dado connotación de ser un hombre de concertación. Ahora comienza a sacar la cabeza una medusa de discordia que tiene que saber enfrentar. La lucha no es por el Presupuesto, sino por el dominio interno del PLD.
Hay dos fuerzas claras y preponderantes en el partido de la Liberación Dominicana. Unidos, representan un equilibro de poder difícil de vencer. Pero, ya lo dijeron los chinos hace miles de años, todo reino dividido está llamado a perecer.
El Senado es todo de factura peledeista, salvo el caso de un reformista medio disidente, pero que habla por donde está el dinero y el poder, por lo que no se debieron presentar mayores inconvenientes para conocer a unanimidad lo del Presupuesto.
Hay un pulso entre seguidores de Leonel Fernández y sectores del Gobierno de Danilo. Antes de que ese enfrentamiento se ahonde, debe ser cercenado rápidamente, en base a diálogo, concertación y división de cuotas.
Las divisiones en los partidos políticos tienen un solo causante, la búsqueda de tener o mantener el poder. lo demás son triquiñuelas, y juegos domingueros para distraer la platea. Dos liderazgos sólidos tienen la ventaja de que es fácil llegar a acuerdos, porque los demás se tienen que plegar a sus condicionantes.
Tiene que haber una idea clara de concertación y diálogo ahora, porque mañana podría ser difícil de poder unir voluntades. Las coyunturas son como las enfermedades, sus estragos se pueden prevenir, y eliminar las posibilidades de gravedades.
Estamos lejos de la celebración de las elecciones, en cualquiera de sus niveles que son presidenciales, municipales y legislativas. Ahora es que hay que apurar la cicuta de las disconformidades, porque mañana si se muestra intocable, indisciplinada y desafiante, será un huracán indetenible.
Los partidos en el gobierno son frágiles, porque no pueden prometer, tienen únicamente que cumplir. El espejismo de los que quieren y no tienen, puede llevar a unos a la desesperación, y a otros a levantar el pecho y pisar aire.
Hay muchos dirigentes peledeistas que deben ir a la mitología. Icaro era un Dios cualquiera, de nivel inferior, un día quiso volar y se hizo unas alas de cera. Se olvidó que las alas de cera son simple fantasía, pensó era omnipotente y enfiló desafiante hasta el sol y al llegar al astro, sus incandescentes rayos le derritieron las alas, y se hizo pavesas al chocar con la dura realidad de las rocas.
2013-11-08 22:31:59