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Opiniones

A Pleno Sol Pacto Educación

Por Manuel Hernández Villeta

Un Pacto Nacional para la Reforma Educativa tiene que tener sensibilidad social. No puede ser una acción para regodeo intelectual y demostrar conocimientos teóricos sobre la educación mundial. El sistema educativo dominicano se encuentra congelado, y hay que buscarle una solución y abrirle un camino.

La reforma educativa no puede ser en base a exportar normas de otros países, que por diferentes razones van directamente al fracaso local, e implican la erogación de millones de pesos.

En anteriores reformas del sistema educativo se metió de contrabando esas pruebas nacionales, que todos los años llevan un gasto cercano a los mil millones de pesos, y no aportan ninguna solución a la educación nacional.

También con reformas del pasado se implementó un desayuno escolar, que nunca llenó las expectativas, y fue fuente de pleitos internos, que terminaron con intoxicaciones y rechazo de la comunidad.

No puede haber un pacto para la reforma educativa con la posición de los dueños de colegios, de fijar el monto de las tarifas a cobrar a como les venga en gana. Los colegios privados no respetan ninguna ley establecida en torno al área de la educación.

Y en ese grupo hay que incluir a las iglesias, sobre todo a la católica, que tiene el mayor número de colegios de la educación básica, donde ella fija sus normas, y le importa una cebolla lo que opinen las autoridades.

Realizar un Pacto Nacional para la Reforma Educativa permitiendo los egos y los intereses económicos, es dar pasos en el vacío y mantener eternamente distorsiones que crean barreras al desarrollo de los linderos del saber.

Aquí se dio un frente unitario para lograr un cuatro por ciento del Presupuesto nacional para la educación, donde cada sector buscaba tener un pedazo del pastel, antes que el desarrollo educativo.

Los libreros, querían mas asignaciones para editar libros; los ingenieros, que se construyeran nuevas aulas, y se les dieran de grado a grado; los profesores un reajuste salarial; los suplidores que se compraran nuevas butacas y se ampliara el desayuno escolar.

Para que triunfe en el país un pacto por la educación nacional, se tiene que quitar el saco y la corbata, la hipocresía y el olor del dinero, y pensar en los dos millones y medios de estudiantes, pobres o ricos, y en como estos se van a adecuar al futuro nacional.

¿Pacto para qué?, Si carece de objetividad y realidades.

2013-08-27 21:21:48