Por Manuel Hernández Villeta
La República dominicana está falta de líderes. Hay figuras de cera y cartón que se desenvuelven en la política, los grupos económicos, el deporte, las comunidades y la sociedad civil, pero no pasan de ser maniquíes sin vida.
Sólo son payasos con voz potable a los micrófonos, lejos de ser voz en la oscuridad, no es lo que necesita esta sociedad, no son verdaderos líderes, que luchan por mejorar el segmento donde se desenvuelven.
El dinero todo lo arropa, y por consiguiente lo sumerge en la mediocridad, donde no se necesita la inteligencia para triunfar y dar ejemplos, sino las papeletas en los bolsillos.
Esa falta de liderazgo mantiene en el suelo a los clubes sociales, culturales, comunitarios y a las organizaciones profesionales las coloca en vacaciones. Donde no hay líderes, una masa colegiada se hace cargo, con todos sus vicios y opiniones contrapuestas.
En la actividad política también se nota la falta de liderazgo y de carisma y responsabilidad. Hay muchos que hablan por la radio y la televisión, pero no pasan de ser saltimbanquis aplaudidos por el puñado que disfruta de sus beneficios.
Donde existe un liderazgo no hay división. Puede haber un espíritu democrático para tratar los problemas, pero aparece la voz y mano de mando, que señala el camino a recorrer.
En la política todo se vuelve un caos, cuando los comensales tienen el mismo rango, y la misma cantidad de seguidores. Debe darse un líder que esté por encima de la manada, para que no se maten unos contra otros.
Cierto que los liderazgo fuertes del pasado siglo, Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer mantuvieron el control de la vida política nacional, y muchos no salieron nunca de sus sombras.
Pero hay ahora mismo otro derrotero. Solo quedan las enseñanzas y el ejemplo de esos grandes lideres, por lo que sus seguidores tendrán que abrise paso en su nueva marcha por el desarrollo partidario.
No queremos líderes con las piernas de gelatina, con la cabeza en el aire, vacilantes al momento de enfrentar problemas nacionales, y desconocedores de cual es su obligacion social, política y comunitaria,
Ya es hora de que se comience a perfilar el nuevo liderazgo nacional, sin el cual no será posible enfrentar los fuertes retos que tiene por delante la sociedad dominicana.
2013-06-03 03:53:08