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Opiniones

A Pleno Sol Modernización policía

Por Manuel Hernández Villeta

Mucho se habla y se escribe sobre la importancia de que haya una reforma policial. Se convierte en una expresión que puede tener adeptos y tambien rechazos. En cualquier caso, la Policía necesita modernizarse y entrar a los nuevos tiempos.

En cualquier eventual reforma policial que se realice, lo primero que debe estar contemplado es el aumento de salarios. No es posible que sobre los hombros de los que están encargados de la seguridad ciudadana, se levante la miseria y la marginalidad extrema.

Un policía apenas si gana el salario mínimo. Una cajera de cualquier centro comercial tiene mejor remuneración que un policía. Un limpiador de piso de un hotel turístico recibe un sueldo más lucrativo que un raso.

Entonces, no hay camino para asombro cuando se ven las fragilidades de la Policía, normada por salarios injustos, que no les permiten a sus miembros salir de la miseria más deprimente y llevar una vida digna.

Otra cosa es la lucha contra la corrupción en las fuerzas policiales. Los estamentos más honrados y que dan mas brillo en el uniforme se ven en esos rasos y clase de salario mínimo. Muchos de los cuales, mujeres y hombres, piden el pasaje y hasta la comida en las zonas donde hacen servicios.

En la reforma se tiene que crear una policía interna. Esa policía interna debe estar en total comunicación con la Procuraduría General de la República. En todos los países, es la Policía Interna la que se encarga de dar seguimiento al accionar de los agentes.

Al establecer una policía interna en República Dominicana no se tiene que hacer una invención, sólo ir a Nueva York, Los Angeles, y seguir los lineamientos que en esos estados Norteamericanoss se han preparado para dar seguimiento a la tarea policial.

No creo que los agentes de policía deban ser despojados de su arma reglamentaria cuando están fuera de servicio. En países como el nuestro un Policía lo es las 24 horas del dia, y estar desarmado cuando no se encuentra en servicio, sería como entregárselo de postre al crimen organizado.

Hay que regular las horas de trabajo de los policías, a todos los niveles, porque se da el caso de que en ocasiones se trabaja 24 horas seguidas, para luego descansar unas horas. Con exceso de trabajo ningún hombre puede rendir.

Al tiempo que se mejoran las condiciones de salario y de vida, hay que fijar para los nuevos rasos un nivel de escolaridad del octavo curso, y para ingresar a cadete, haber terminado el bachillerato.

La Policía, como auxiliar de la justicia, tiene también que tener en sus manos los métodos científicos de investigación, debido a que casi siempre, por no decir en todas las ocasiones, sus agentes son los primeros en llegar al área de una violación de la ley.

No hay en el país actualmente una Policía Técnica Judicial, por lo que esa labor tiene que ser desarrollada conjuntamente entre la Policía Nacional y la Procuraduría General de la República y las fiscalías de todo el país.

Somos partidarios de las reformas policiales, pero no de exterminar esta institución del orden. La policía en el país no puede ser una institución meramente civil, sino que tiene que mantener su estructura armada y semi-militar.

De los excesos que se cometen en ocasiones, ello no tiene que ir a una reforma, sino a que se revise en juicio interno, o en la justicia civil, si un miembro violó los derechos humanos de un detenido, o si no le permitió hacer una llamada a su abogado o un familiar, o si innecesariamente se le puso la marca de fábrica de un tiro en la rodilla.

Lo único que tenemos que hacer con la Policía es adecuarla al Siglo 21, y eso lo pueden llevar a cabo sus oficiales y alistados, si hay una voluntad de Estado de dar ese salto adelante.

2012-08-14 19:05:00