Por Manuel Hernández Villeta
Hay que fortalecer la política del salchichón y la manteca. En ocasiones estamos demasiado interesados en seguir las elucubraciones de los economistas analizando la situación nacional, y nos olvidamos de realidades.
Los cuadros estadísticos fríos, no son un reflejo de la situación económica de un país, sino demostrativo de que hay una desigual distribución de las riquezas. Si pasamos revista, las principales supertiendas obtuvieron millones de pesos en beneficios, pero los descensos económicos llevaron a la clase media de vuelta al barrio.
Cuando se reseñan los puntos positivos del balance económico, y el crecimiento sostenido que presenta el Banco Central, se están hablando realidades, pero no se da seguimiento a las desigualdades.
En Estados Unidos tenemos a la principal superpotencia del mundo, y sin embargo padece millones de mujeres y hombres vagando por las calles, porque no hay trabajo, hay degradación económica, mientras se gastan millones de dólares en la industria armamentista.
Para los dominicanos, la realidad del desarrollo económico está sintetizada de acuerdo a la comida del día. Por eso no hay dudas de que el principal economista del país es el pulpero de colmado. De acuerdo a como venda la onza de salchichón, o el frasco con mantenga, estarán las simpatías o el odio de la población.
Si hay desarrollo, no puede haber aumentos escalonados y desordenados en los precios de los artículos de primera necesidad, dejando a miles de personas sin la posibilidad de tener su comida segura.
Porque el desarrollo debe ser para lograr el bienestar de todos, en especial de la gran mayoría.Algo falla y debe ser analizado, cuando una minoría es la que sustenta la riqueza y todos los bienes de un país.
El que compra a retazos en los colmados es de los pocos que no protesta por los impuestos incluidos en la cuenta. Por una sencilla razón, los precios les son aumentados, con el impuesto dentro, sin que se le dé la mínima explicación.
Hay que proteger a la clase media, porque ella se está proletarizando. Ya hay suficiente indigencia en los extremos pobre y muy pobre, y hasta en la clase media baja. Los empresarios, en parte, son los principales responsables de esta situaicón, por su sinrazon y su afan desmedido de lucro,
Hay que controlar y proteger la economía de la manteca y el salchcihón, que es la que conoce de clase media para abajo.
2013-04-22 04:58:39