Por Manuel Hernández Villeta
Para una capa sensible y mayoritaria del pueblo dominicano el diario existir se conforma con una dosis mínima de comida y tranquilidad. Tener el chao seguro, y que no lo agredan y le den problemas en la esquina.
Es una sociedad casi sub-terránea, que no sale en los periódicos, que del trabajo va a la casa, en autobuses o en motoncho, pero que cuando se va al terreno electoral es la mayoría, la que da el triunfo.
Ahora mismo se está lejos del momento de las urnas, pero los votos no están cautivos, y hay que ganarlos hasta años antes de ejercer esa obligación ciudadana.
El Gobierno tiene desde ahora que garantizar dos cosas de cara a los dominicanos de a pie; su tranquilidad para sentarse en las aceras a descansar y su comida.
El presidente Danilo Medina está tomando medidas para mejorar la calidad de vida de los dominicanos, sobre todo de la clase media hacia abajo, que son los más desamparados de la población.
No importa por los medios humanos y lícitos que sea, hay que llevar por lo menos el almuerzo a los más necesitados, a los desamparados de la gracia de Dios, a los que sólo tienen una esperanza que nunca llega.
El orden hay que imponerlo con la ley y el puño. Las autoridades están trabajando en ello. El delito no es de reglamentos, ni de discusiones de café, o de interpretación. Ley y orden se cumplen utilizando la manopla, cuando sea necesario.
Comida y tranquilidad forman parte de un mismo ejercicio, van hermanados. No puede haber una campaña en contra de la delinceuncia, sino hay comida segura. La macana tiene que ir junto con la cuchara.
Un buen slogan sería cuchara y macana. En una mano cada una de estas acciones que van dirigidas a resolver problemas acuciantes para la sociedad dominicana de hoy.
El crecimiento poblacional alocado, y el establecimiento de nuevas villas miserias, hacen casi impensable que de un momento se van a terminar los barrios marginados que son el crisol de la delincuencia callejera.
Las medidas que se tomen hoy, solo van a paliar la situación, pero pueden ir sentando las bases para que en un futuro lejano los jovenes piensen en trabajar, antes que caer en la delincuencia vil.
Macana y cuchara, los dos son bienvenidos.
2013-06-26 05:43:21