Por Manuel Hernández Villeta
Las violaciones a los derechos humanos siempre debe ser un expediente abierto en la República Dominicana. Ahora mismo, no hay una política de Estado de reprimir. No hay persecución política. Se respetan los derechos de las mayorías y de las minorías.
Pero surgen los casos aislados, que siempre son los más preocupantes. Ya pasamos la época en que había una persecución política que siempre terminaba con la cárcel o el cementerio. Por eso la vigilancia siempre tiene que ser permanente, para que a nadie se le ocurra perseguir las ideas.
Cuando se habla de violaciones a los derechos humanos lo primero es investigar. No puede haber enojos, pleitos intestinos y señalamientos de inconductas en otros países. Hay que revisar si en esta tierra se viola el derecho a la vida o a la integridad fisica de una sola persona.
La Cancillería dio una respuesta que me parece muy ligera a un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre las violaciones de los derechos humanos en el país. Dice la Cancillería que ese informe está basado en recortes de periódicos viejos y en consideraciones simples.
Lo único que tenía que decir la Cancillería es que en el país no se violan los derechos humanos de forma institucional, como política de Estado, y que cuando hay casos aislados de alguna autoridad, la misma es sancionada de inmediato.
No se puede descarta de primera intención las denuncias que salen en los periódicos y medios de comunición sobre violaciones de los derechos humanos. De hecho, aquellos que dicen ser lesionados no tiene voz ni voto social, y su única forma de dar a conocer lo que estiman atropellos en su contra son los medios de comunicaicón.
Aquí hay casos aislados de violaciones de los derechos humanos; hay intercambios de disparos; hay prisiones que no están avaladas por las acciones legales y hay redadas indiscriminadas donde se detiene a inocentes. Son hechos aislados y muy pocos, pero están ahí.
Estados Unidos viola los derechos de las minorías y de las mayorías en el mundo, y en cada caso debe ser denunciado y condenado por ello. Pero en un mundo de ideas globalizadas, ello no le impide ni le coloca un impedimento para que haga sus propias denuncias sobre la libertad individual en el país y el mundo.
Lo importante es que no hay violaciones a los derechos humanos en el país propiciadas por el gobierno o las autoridades, sino casos aislados de uso de la fuerza desmedida. Esa es la mejor defensa, no considerar que son simples denuncias que salen en la prensa…
2014-03-04 06:30:21