El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Los cambios

Por Manuel Hernández Villeta

Un cambio de funcionarios, responde más bien a satisfacer esquemas publicitarios, y demandas de grupos mediáticos. La línea política, económica y central la dicta el presidente de la República, no los ministros.

Un determinado funcionario podría realizar una buena o mala labor, pero no es determinante en la política del Estado, porque es poco lo que puede trabajar de acuerdo con sus deseos personales.

Es parte de un equipo, y si se aparta, tiene que ser despedido. Sobre todo, un funcionario es un apaga fuegos, para que las llamaradas lo consuman, y no lleguen hasta el hombre que ocupa la presidencia de la República

De acuerdo con encuestas que se han publicado, Danilo Medina tiene más popularidad que muchos de sus principales funcionarios. Es más popular que su gabinete.

Así tiene que ser. Los funcionarios son los responsables de recibir los reconocimientos por los buenos trabajos, pero también de asimilar cuando se les haga la crítica.

El Presidente de la República no tiene la obligaciòn de realizar cambios administrativos, durante los cuatro años de su gobierno. Lo hace si quiere. Podrían surgir coyunturas que lo exijan, pero siempre serán casos a discutir.

Desde las graderías se quieren ver rodar cabezas. En una síntesis política, es momento de cortar sobre los hombros de funcionarios que son impopulares y no sintonizaron con la política del Presidente Medina.

Pero al mismo tiempo, hay que tener cuidado con apresuramientos, ya que la voz de la calle a veces actúa por promesas de los que aspiran a ser funcionarios, por odio, por rencores, por una ayuda que no llegó, o por rivalidades partidistas.

El Presidente Medina tiene un programa bien definido de lo que va a hacer en lo que resta de su período para lograr que avance el desarrollo nacional. En consecuencia, todos los que ocupan cargos públicos tienen que estar convencidos de ese programa.

Los ministros no son independienes en sus decisiones, pero si deben trabajar en base a no poner en juego la estabilidad del gobierno y proteger a los sectores mayoritarios, que son los más pobres, la clase media y otros.

Los cambios de jefecitos en la administración pública sirve de poco para remozar el gobierno, y más bien los que la aupan desde la calle, buscan tener un amigo en un ministerio, para ir a pescar sin carnada.

La campana está sonando, pero no es seguro que especificamente en este mes de agosto, el 16, el presidente Medina realice cambios. Nadie lo obliga, y si está conforme con su gabinete, que lo deje todo como está.

2013-07-31 04:03:08