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Opiniones

A Pleno Sol Los analfabetos

Por Manuel Hernández Villeta

El analfabetismo es una de las grandes lacras que están presentes en el Siglo 21. Millones de personas en América Latina no saben leer ni escribir, y podría ser que hasta el 60 por ciento de los dominicanos tengan ignorancia total.

No saber leer y escribir no es una moda, es una consecuencia criminal de las grandes diferencias sociales. En las clases pudientes los niños desde los dos años son llevados a los maternales, para que tomen conciencia de la educación.

Pero en los barrios, los menores son lanzados a las calles, muchas veces a pedir, y las niñas las prostituyen o las destinan a trabajos domésticos.

La lucha por el diario vivir hace que alfabetizarse sea algo imposible para la mayor parte de la población. Hoy como ayer, hay un signo maligno de clase que evita cada persona pueda tener una vida decente y de acuerdo a sus prerrogativas de ser humano.

Quizás el único programa de alfabetización de adultos y de lucha contra el analfabetismo que dio resultados en el país, fue el llevado a cabo en la dictadura de Trujillo. Cuando un niño no iba a la escuela, se llamaba a capítulo al padre, para obligarlo a cumplir con sus funciones.

Una de las verguenzas nacionales es que los llamados demócratas no han podido superar la política educativa del regimen trujillista, donde un gran por ciento de dominicanos iba a la escuela y se impartía la educación-alfabetización en la tanda nocturna.

Una democracia con sabor elitista, no busca la mejoría de las grandes masas irredentas, que tienen los ojos tapados por la ignorancia, por lo que dentro de sus postulados generales no está la alfabetización de la población.

Ahora se inicia un programa nacional de alfabetización que debe llegar a una meta, que tiene que ser reducir la brecha de los que no saben leer ni escribir en el país.

Es un trabajo difícil, arduo, en el cual se tiene que mezclar toda la población, y sobre todo las entidades religiosas, que son las que más conocen en el país los problemas educativos.

El gobierno y las iglesias, junto a los empresarios y todas las instituciones nacionales, pueden lograr un éxito rotundo con el programa de alfabetización, que debe estar alejado de los vaivenes de la política-partidista.

Lo único permanente que puede liberar a un país de las garras de la servidumbre es la educación, y que la mayor parte de su población sepa leer y escribir. Demos este paso inicial, y veamos como sigue el sendero.

2013-01-09 06:40:35