El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Las remesas

Por Manuel Hernández Villeta

La Gran Depresión sumió a la clase pobre norteamericana en el hambre y la miseria, mientras que a los poderosos de turno les permitió los negocios de oportunidad y crear riquezas del hambre.

Mientras la mayoría se comía literalmente los zápatos, un grupo de busca-vidas de saco y corbata inició negocios osados en tiempo de crisis, y salieron millonarios, mientras que la mayoría entraba al cementerio de la Segunda Guerra Mundial.

En España, la guerra civil destruyó prácticamente todo el aparato productivo, y en medio de una dictadura Francisco Franco logró cierto avance, en una Europa ayudada por el plan Marshal.

España no se pudo recomponer economicamente y por años siguió siendo una cenicienta dentro del conglomerado Europeo, pero vista como tierra de esperanzas para los nacionales de las tierras que colonizó en todos los continentes.

España y los Estados Unidos tienen un punto en común para millones de latinoamericanos, y es que son vistos como tierra de esperanzas. Muchos creen que allí van a conseguir la fortuna que les permitirá vivir con tranquilidad.

Y no es así. Al emigrante solo le espera el trabajo más duro, y los pocos dólares o euros para comer todos los dias. Y lo que es más importante, el ahorro para poder mandar algo de ayuda a sus familiares, que en nuestro caso se quedaron en la República Dominicana.

Ahí está ahora la importancia de España y los Estados Unidos para nuestra macro economía, y para el pan diario de los pobres. La ola de la crisis económica arropa por igual a norteamerica que a Europa.

La incierta situación económica de los países desarrollados, es como espada que pende sobre nuestras cabezas, y puede caer en cualquier momento.

En Estados Unidos el desempleo es atormentador, y se encuentra como un punto básico en la campaña política, mientras que en España el inaugurado gobierno de Rajoy enfrenta una profunda crisis económica.

De Estados Unidos y España llegan a la República Dominicana todos los meses millones de dólares y euros, enviados por familias trabajadores a sus parientes, que a veces lo necesitan para comer y pagar el alquiler de la vivienda.

Hay prósperos negocios que se han fundado para trabajar con el movimiento de las remesas que se envían desde España o los Estados Unidos, que de seguir la crisis podrían colapsar.

Lo importante es que los ciudadanos tengan conciencia de que cada día será más dificil poder recibir esas remesas de sus familiares en el exterior, porque está llegando el momento en que ellos tambien son damnificados sociales.

A nivel institucional, toca a las autoridades ir tomando las medidas de rigor, porque a cuenta gotas, esas remesas son parte importante en la conformación económica nacional.

Nuevamente la crisis de los poderosos, nos da dolores en todo el cuerpo y temores por nuestro futuro.

2012-03-14 03:58:03