El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno sol La Voz del hambre

Por Manuel Hernández Villeta

Hay una frase lapidaria: El futuro comienza hoy: lo que pueda ocurrir en el mañana, tiene un paso inicial en estos momentos. Es un buen espejo para que los dominicanos pasen revista de su presente.

El futuro no es número jugado a la lotería y que por razones de simple suerte saldrá premiado. Si hay un presente lleno de obstáculos y sinsabores, no se saldrá del círculo apremiante.

La sociedad nacional está acorralada, porque no hay soluciones de cara a lo inmediato. No se pueden hacer perspectivas en base a cuatro, a ocho o a doce años. Si no es posible dar el primer paso, entonces nunca se podrá correr.

Somos una nación neo-nata, porque los empeños por el colectivo ponerse de pie fracasan y tropiezan. Es una torpeza histórica donde es imposible romper con los lazos comunicantes de un colonialismo de nueva época.

Las ataduras políticas y económicas mantienen congeladas las fuerzsas del desarrollo nacional. Es un país de una sóla cara, donde la macro-economía avanza, pero los de abajo siguen tullidos.

El primer paso para avanzar es lograr una gran concertación nacional. Difícil y casi imposible, pero con sacrificios se puede obtener y comenzar a trabajar.

Una concertación no significa claudicación, nadie tiene que dejar a un lado sus ideas, ni postergar sus programas. Solo hay que unir filas en lo que se está de acuerdo.

Tiene que darse una agenda nacional para el desarrollo, no el progreso de los grandes empresarios, sino de todos los dominicanos, de los pobres y de los ricos.

Uno de los primeros obstáculos en la marcha hacia el futuro, es que aquellos que lo tienen todo, no desean, ni quieren dar un milímetro en base a una orquestación social.

En los países del tercer mundo situados en el cuerno de Africa, la lucha es por agua, por un vaso de agua, y en los de América Latina, de seguir como se va, en varias décadas, será por la comida.

Las desavenencias sociales, cuando no hay concertación, terminan en enfrentamientos. Una sociedad civilizada y moderna reclama voces colectivas y no individualidades. Solo hay que sacrificar egos, ganancias y diversiones, para escuchar la voz del hambre.

2013-09-23 04:43:13