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Opiniones

A Pleno Sol La Cumbre Por Manuel Hernández Villeta

La suerte de América Latina nunca ha estado cifrada en las cumbres. Poco ha importado que se reúnan los presidentes de la región, de esos acrtonados encuentros no salen soluciones a los problemas de hambre y miseria del continente.

Más bien las cumbres se convierten en un foro para hacer trabajo social, de etiqueta, que algnos presidentes se conozcan personalmente, gastar unos millones de dólares, y hablar para la prensa.

No recuerdo en mi vida de periodista que una sola cumbre haya planteado soluciones de los problemas, y que posteriormente se le busquen soluciones.

Parecería ser que en América Latina las soluciones tienen que ser bilaterales, de cara a cara, entre dos países determinantes, y en base a discusiones que pueden ser agrias en algunos casos.

Lo que si está claro, es que a pesar de lo fallido de las cumbres, y que no hay esperanzas de mejoría en las mismas, hay un real deseo de integración entre las naciones de América Latina.

A pesar de la gran crisis Argentina, de los extremecimientos de Chile, en América Latina está surgiendo una fuerte competencia económica, y países de la región van buscando su reconocimiento entre las naciones poderosas del mundo.

Tenemos el caso de Brasil, que es una de las grandes economías del mundo, que busca su reconocimiento para tener un sillón en los foros económicos internacionales y en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Pero Brasil no cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, debido a que lleva una linea política muy independiente. A los norteamericanos les gusta la sumisión total.

Ese problema que enfrenta Brasil, una potencia económica e industrial que es detenida en la barrera norteamericana, es el mismo de las Cumbres. Allí muchos hablan, pero las decisiones finales la siguen tomando los Estados Unidos.

Se da con el caso de Cuba, que se le quiere seguir aplicando un absurdo boicot económico, el cual en la praxis ya no están respetando ni los mismos norteamericanos.

Para que una cumbre pueda plantear soluciones reales, y no discursos que se los lleva el viento, tiene que ir a buscar mejorías a los problemas económicos y de salud de la inmensa mayoría del gran pueblo latinoamericano.

Hay que discutir que haya una mejor distribución de las riquezas, y que las empresas multinacionales no continúen saqueando el patrimonio económico de los pueblos del tercer mundo.

En esta Cumbre celebrada en Colombia se dijeron los mismos discursos alambicados, pero sin soluciones a la vista.

Seguimos esperando.

2012-04-17 06:00:13