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Opiniones

A Pleno Sol La Austeridad

Por Manuel Hernández Villeta

Un plan de austeridad que entra en vigencia para los últimos tres meses del año, puede ser preocupante. Para muchos puede transportar a un año que términe con déficits, y que para el período entrante tendrá un recorrido que podría ser indescifrable.

La austeridad siempre tiene una carga odiosa, y es que muy en especial exprime los recursos escasos que recibe la mayoría. Hay quienes no se pueden ya poner en austeridad, porque tienen la cintura de los pantalones demasiado pequeña.

En las palabras, la austeridad es y tiene que ser para los que tienen mucho, los que administran dependencias con asignaciones multimillonarias, y para los que gustan de los gastos superfluos.

Sin embargo, hablar de austeridad en medio de una convulsión económica y la prima del dólar por encima de un 40 por ciento, entraña serias perpectivas, que pueden llevar al pesimismo colectivo.

Soy partidario de que se implemente una total austeridad en los gastos que no se puedan justificar, desde la gasolina hasta el pago de ricos almuerzos y perfumes. Hay que poner control a las compras de vehículos de lujo y a la remodelación de despachos.

A ese segmento de funcionarios y ministerios se tiene que imponer todo el peso de una austeridad, que de por si es necesaria, para evitar los manejos de recursos del Estado que tienen que ser protegidos.

Cuando se habla de austeridad hay dos caras. Los que manejan millones de pesos, y los que no encuentran para comer una vez al día. Para los técnicos solo hay una austeridad, pero en la praxis si la aplica al desgraciado, lo estará condenando a morir de hambre.

Si se fijan reglas de austeridad con los precios actuales de la canasta popular, a los pobres se les estará dando un fuerte golpe. El anuncio de la austeridad también debe ir con acción de someter a control a los comerciantes especuladores y agiotistas.

Donde se gana un salario mínimo que ronda los ocho mil pesos no puede haber austeridad, más al contrario hay un déficits insalvable, que debe ser enfrentado por las autoridades.

Para aplicar la austeridad, con sus dos caras, hay que ser un cirujano de pulso firme, que al tiempo que corta y amputa, protege. Esperemos a ver hacia donde va este programa de austeridad en el tramo final del año.

2013-09-18 04:09:56