Por Manuel Hernández Villeta
América Latina necesita un hombre nuevo. Sepultar su pasado, y abrir trochas hacia el futuro. Hoy es el futuro. Para latinoamerica los entorchados de una independencia difusa todavía priman.
Católicos y marxistas, sin ponerse nunca de acuerdo, tenían una coincidencia en que era necesario volver a nacer, que existiera ese hombre nuevo, de corazón y alma.
No es pensar que la evolución hacia el desarrolló llegará a lomo de los córceles de la primera independencia, sino de la coyuntura del Siglo 21.
No es posible que se logre el desarrollo en América Latina si no se cuenta con un hombre nuevo, no por la edad, sino por sus ideas, sus concepciones, lo que busca para los próximos años.
Con 45 años de distancia, se dan la sangre, el luto y la alegría. Chávez y El Ché. Un militar que fue golpista se mantiene en el poder en Venezuela contando con el apoyo de los malandros, los olvidados de siempre, los marginados de ayer, y los que hoy buscan redimir sus esperanzas.
Chávez habla del socialismo Siglo 21, con nueva cara, con ideas de convivencia, con los sectores tradicionales, pero señalando las reglas del juego.
Ese socialismo del siglo 21 tiene que ser obligatoriamente un frente de masas, donde puedan entrar todos los sectores políticos y económicos que tienen deseos de que el país se desarrolle y progrese.
Como decia, hace 45 años la sierra se llenó de sangre, y comenzó a verter la esperanza. La muerte del Ché Quevara, por coincidencia de la historia, se conmemora con el triunfo de Chávez.
El Ché habla del hombre nuevo, de la concertaciòn con sectores sociales, pero siempre luchando a favor de la mayoría. Su figura se agiganta con el paso de los años y muchas de sus ideas comienzan hoy a germinar.
El principal legado del Ché es la lucha por las reivindicaciones sociales, por mejorar las condiciones de vida de los más necesitados, por llevar la mano de la solidaridad a los que se encuentran abandonados.
En muchas naciones de América Latina se ha dado una nueva cara de socialismo, lejos de los manuales marxistas.-leninistas de los años 60.
El ejemplo de lucha y sacrificio de El Ché, lo convierte en una de las figuras cumbres de la historia latinoamerica. Poco importa que perdiera la vida en una batalla inconclusa. Los grandes héroes en muchas ocasiones no fueron triunfadores, sino que sus ideas fuera levantadas por encima de su cadáver.
Trabajemos por un hombre nuevo en América Latina. Que luche por los principios de libertad, de igualdad, de solidaridad, de respeto a los derechos humanos y de equitativa repartición de las riquezas.
Solo ese hombre nuevo nos podrá llevar al desarrollo.
2012-10-10 04:13:30