El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Hijos de la miseria

Por Manuel Hernández Villeta

Es necesaria la unión entre el gobierno y los empresarios, paras poder lograr un desarrollo nacional, que permita una masiva creación de empleos, para obreros y nuevos profesionales.

Esa integración se puede dar, pero es difícil. Los primeros que tienen que tener buenas intenciones, son los empresarios, que deben ir a conversar, sin pensar en ventajas particulares.

Una parte considerable de los empresarios dominicanos solo ejecuta los planes que buscan el desarrollo, si tienen beneficios periféricos. Es un capital sin sentido social.

Para el gobierno la unidad entre empresario-Estado es necesaria para crear más empleos y mejorar las condiciones de vida de la población.

Sin embargo, en la etapa de globalización económica el gobierno es un intermediario, que directamente se ve imposibilitado de trabajar en áreas donde incursiona el sector privado.

Por la vía que sea, se tiene que dar una integración entre el empresariado y el gobierno, pero no sólo en base a un encuentro para tomar unas copas, sino en torno a la realidad objetiva.

Los graves problemas que tiene el país en educación, salud, construcción de obras públicas, préstamos, en fin en la creación de nuevos empleos, no pueden ser resueltos únicamente por el sector estatal.

El gobierno puede ejercer labores de protección social, pero sufre una limitante en una etapa de globalización, donde al Estado se le hace difícil poder crear empresas y áreas de servicios, ya copados por el sector privado.

En esa alianza hay que integrar a los trabajadores organizados. Cuando se habla de integración para el desarrollo entre gobierno y empresarios, hay temores en el sector laboral por las modificaciones al Código de Trabajo.

Cualquier modificación al Código de Trabajo tiene que ser hecha preservando los intereses, los deberes y los derechos de los obreros dominicanos. Al parecer, hay grupos empresariales que buscan reformas, para quitar conquistas.

Estamos lejos de que el proletariado sea el dueño de las riquezas, pero también es una utopía el capital con rostro humano. En esta coyuntura hay que buscar un punto intermedio que puede ser trabajo y comida para los hijos de la miseria extrema.

2013-11-01 04:26:53