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Opiniones

A Pleno Sol Guardias y el civil

Por Manuel Hernández Villeta

En las reformas que se quieren hacer a la carta orgánica de las Fuerzas Armadas, hay que tener cuidado. El populismo de hacer cambios en esa ley institucional, podría llevar a la República Dominicana a dar un salto al vacío.

Hay que tener mucho cuidado en dos puntos, que nos parecen que pueden llevar a situaciones de fraccionamiento de los institutos armados, y a lanzarlos a una carrera que iría desde lo político hasta lo partidario.

Se trata de que el ministerio de las Fuerzas Armadas sea encabezado por un civil y que los militares y policías puedan votar en las elecciones. Llevar las pugnas político-partidistas que son ya intolerables en las calles, a los cuarteles, podría traer el caos general.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas es el Presidente de la República, y el ministro encargado del día a dia es un militar. Así debe quedar. No hay razones para que un civil pase a ocupar ese cargo. Téngase en cuenta, que ese civil que sería ministro de las Fuerzas Armadas no bajaría de la luna, sino que sería miembro de un partido político determinado, y allí haria una labor quiéralo o no, proselitista.

Irían las dos cosas hermanadas, un ministro político y los militares que puedan votar en las elecciones. Se debe comprender que para votar, el militar tiene que tener conocimiento de cuales son las diferentes posiciones electorales, por lo que de una forma u otra la propaganda llegará al cuartel.

Sería un fraccionamiento del orden institucional que los militares que deben estar al servicio del orden público y ser apartidistas y no deliberativos, tengan la facultad de elegir al candidato de sus simpatías. Cuidado con eso. Muy peligroso sentar este precedente.

Ya en época del doctor Joaquín Balaguer, sin haber un instrumento legal que le diera fuerza jurídica, los militares salieron a las calles a realizar actividades proselitistas. Es un hecho histórico como la bandera colorá del Partido Reformista estaba en la punta de los cañones de los fúsiles.

No debe permitirse en ninguna reforma a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas que sean dirigidas por un civil, y que los guardias puedan votar en las elecciones nacionales. El Presidente de la República debe siempre ser su comandante en jefe, y quien nombre a discresión a su ministro de las Fuerzas Armadas.

En El Arte de la Guerra lo dijo Sun tsu, en China, en el Siglo V antes de Cristo, y luego lo repitió Mao Tse Tung: El poder nace del cañón de los fúsiles. Mantengamos la estructura militar fuera de la politica-partidista. Es mejor para todos.

2013-08-13 19:14:10