El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Duarte …¿Vive?.

Por Manuel Hernández Villeta

A Juan Pablo Duarte lo hemos convertido en un observador ciego de la historia dominicana; Duarte tiene que hablar por el ejemplo de todos los ciudadanos, no por su ideario impreso en libros para satisfacer el ego de sus panegiristas de ocasión.

Vista la historia dominicana, desde la lucha por la independencia hasta hoy, Duarte es un gran olvidado y su pensamiento los malos dominicanos hicieron que

sé lo comiera la tierra y lo revolcaron en la basura.

Duarte tiene que ser reivindicado por la República Dominicana. Las eternas dictaduras, los gobiernos de fuerza, las negaciones de la libertad, han convertido a Duarte en un fantasma lejano.

Los legisladores que ahora se dan golpes de pecho, son los mismos que convirtieron su gran fecha en horas para el ron y el desenfreno sexual, al desconocer el día de su nacimiento para unirlo al antes o después de un fin de semana.

Dejemósnos de pendejadas, a Duarte nadie lo ha reivindicado en nuestra historia, porque solo los idealistas melifluos lo tienen como figura a idolatrar.

Siempre en nuestra historia se impuso la dictadura, el déspota ilustrado, o el patán con el sable en la mano, todos coincidiendo en negar el derecho a la libertad, a levantar una patria mejor, a satisfacer los sueños de redencion de este pueblo.

Para hablar del pensamiento de Duarte, hay que buscar la forma de sacar a los niños que piden para poder comer, y que carecen de escuela y asistencia social. No es posible hablar del ideario del más puro de los dominicanos, si volteamos la cara con los miles de niños y niñas que duermen en las calles.

Como pensar que Duarte vive, y que tendrá un gran año, si se sigue manifestando la injusta distribución de las riquezas, que hace imposible que la mayoría de los dominicanos pueda llevar una vida justa.

Nada se gana, y por el contrario se da un paso de retroceso, si tratamos de levantar un ideal, pero sin luchar para disminuir la brecha social, donde miles de recién graduados universitarios tienen que pasar hambre, porque no encuentran donde vender sus conocimientos y su fuerza de trabajo.

A Duarte se le reivindica eliminando el analfabetismo, enseñando a cada dominicano a leer y a escribir, pero dándole también la oportunidad, a que con sus conocimientos, pueda obtener un trabajo para ganarse dignamente la vida.

Duarte está con sus ideales en el zafacón, cuando en un hospital se acuestan cuatro pacientes, en las más de las ocasiones embarazadas en el tramo final de su misión.

Todos los dominicanos debemos luchar en este año de Duarte, para levantar sus ideales, pero no en los libros, no en los folletos, no en los discursos de saco y corbata, sino en la acción.

A Duarte hay que reivindicarlo con más justicia social, con mejor distribución de las riquezas, con respeto al derecho a la vida, y haciendo una sociedad mejor.

El Presidente Danilo Medina dio el primer paso para reivindicar a Duarte al dar título a este año, a todos los dominicanos nos toca la responsabilidad de dar nuestra gota de sudor para convertir en realidad sus ideales.

Que Duarte deje de ser el mudo de la historia; el ciego ante los problemas sociales; el hombre de piedra ante una sociedad que se derrumba.

Duarte no es una calle de cueros, No: Duarte es la Patria.

2013-01-04 04:18:40