El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Cumbres, ¿Para qué?

Por Manuel Hernández Villeta

La casi totalidad de los organismos internacionales, sobre todo los ligados a la economía, son sepultureros y maquillistas. Sus notas de análisis del proceso económico, en muy pocos ocasiones guardan relación con la situacion de los pueblos del tercer mundo.

Parecería que esos economistas de cuello blanco, que ven el mundo desde una computadora y aire acondicionado, están desfasados de la realidad de la gran mayoria de los que pueblan latinoamerica.

Por eso, cuando aplican recetas que ellos dicen seran salvadoras, únicamente lanzan a miles de mujeres y hombres a irse a pobladas que terminan con saldos de muertos, heridos e incapacitados.

El recetario del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, y de otras instituciones internacionales de asesoría, es un bizcocho envenenado, que debe ser rechazado por los técnicos locales.

Pasa lo mismo con las Cumbres de Presidentes que se dan en el mundo, pero vamos al caso específico de las latinoamericanas.

En mi labor como periodista me ha tocado cubrir mas de una docena de Cumbres, tanto en República Dominicana como en otros países de latinoamerica, y cuando reviso mis notas uno o dos años después, veo que nunca los gobernantes les dieron seguimiento.

De ahí, que Cumbres van y Cumbres vienen, y solo quedan las letras impresas en los periódicos y las fotos oficiales. Hay que llegar a compromisos de acción, a buscar soluciones a los males del continente, y no solo en reeditar encuentros donde se gastan millones, para seguir en el mismo sitio.

Los gobiernos parecería que saben que tienen las manos atadas, que no pueden avanzar, apenas si quedarse donde estan o retroceder. Les falta el coraje para enfrentar acciones decididas para mejorar las vidas de sus pueblos.

Estamos ahora mismo viendo un renacer de América Latina, con gobiernos progresistas, que están sentando las bases para que mejoren las condiciones socio-políticas de sus pueblos. La República Dominicana está dando buenos pasos por el camino del desarrollo.

Pero el esfuerzo va a tener que ser individual, de cada país, con el coraje de cada gobernante para salvar su momento histórico, porque de las cumbres no surge nada ni nuevo ni positivo, sino discursos que como en la película, se los lleva el viento.

2013-02-01 04:42:27