Por Manuel Hernández Villeta
La litis con la minera Barrick Gold lleva obligatoriamente a una revisión de contrato. A fijar nuevos términos legales y económicos de cómo distribuir las riquezas. No hay ahora mismo condiciones para ir más lejos, no se puede estatizar o nacionalizar el entorno de esa minera.
El país y el gobierno son respetuosos de los tratados internacionales. Hay un amplio marco jurídico donde los inversionistas son más favorecidos que el interés nacional. Todavía y buscando una mayor equidad económica, la empresa minera es la más beneficiada.
Ya el marco de las negociaciones debe terminar. Es la voz de un solo lado. El gobierno ha estado buscando el diálogo y la multinacional responde con arrogancia y altanería.
Soy partidario de que se llegue a una renegociación del contrato, y que haya equidad en la distribución de los beneficios de la explotación del oro y la plata.
Pero hay que tener cuidado. El actual contrato de la Barrick Gold es odioso, pero legal. Fue aprobado por las cámaras legislativas y refrendado por el Estado. Vista la nueva situación internacional tiene que ser renegociado, pero con mucho tacto.
Lo único que el gobierno necesita para fijar una posición radical, es que el pueblo le dé un apoyo militante. Hay respaldo de titulares de periódicos y de inflamación de egos, de los que se creen líderes y presidenciales. Cada cual busca su propia noticia.
Ya tenemos la experiencia de la lucha del cuatro por ciento del presupuesto nacional para la educación, donde cada grupo estaba buscando beneficios personales o empresariales, y lo que menos le importaba era la modernización y el desarrollo de la educación.
Es el caso de la Asociación Dominicana de Profesores que se sumó a esa lucha, buscando un futuro aumento de un cien por ciento al salario de los maestros. No le interesaba a la ADP el avance del sistema educativo.
Pero tampoco le interesaba a los empresarios, que pensaban en la venta de materiales para la construcción de nuevas aulas, de equipos para escuelas y de la ampliación del desayuno escolar.
La lucha contra la Barrick Gold debe contar con el respaldo del pueblo sencillo y en las calles. No tengo confianza en la opinión de políticos jubilados de izquierda y de derechas y de legisladores que venden sus votos.
El gobierno debe revisar el contrato, pero contando con el respaldo popular.
2013-03-20 22:49:53