Por Manuel Hernández Villeta
El control de los nacimientos, es una necesidad en el mundo de hoy. Sin embargo, medidas de este tipo se tienen que tomar respetando las opiniones religiosas, culturales y políticas de cada ciudadano.
Nadie tiene derecho a imponer criterios, ni a levantar un falso modernismo que solo está en su cabeza. El libertinaje social, y la decisión de sobervia personal de que cada hembra tenga relación con quién quiera, y en el momento qué quiera es más libertinaje, que modernidad.
Entre las feministas, la sociedad civil y las iglesias y otros sectores que podrían ser conservadores, hay posiciones de enfrentamientos sobre el control de la natalidad. Por más vueltas que se le dé, el derecho a la vida es el punto central.
Poca importancia tiene que se repartan condones, píldoras, o que sea el método del ritmo, detrás de toda la polémica está el derecho de los que buscan poder terminar con los neo-natos en el momento que les venga en gana.
Es una posición filosófica poder determinar si el aborto debe ser legal o no. Es determinar en que momento se debe cortar la vida humana. Nunca habrá criterios unificados entre los llamados modernistas y los representantes de las iglesias.
El tema de la legalidad del aborto está cerrado por el momento en la República Dominicana y apoyamos que sea así. Pero la entrega de condones en las escuelas, y que se imparta educación sexual debe mover a reflexiones.
Lo fundamental es que no hay valores blindados dentro de la sociedad dominicana que permita a los profesores o feministas repartir condones en las escuelas y que los alumnos los acepten con responsabilidad, sabiendo que casi de inmediato les van a dar uso.
Todavía no se cuenta con el personal de plena solvencia moral que pueda repartir los condones en las escuelas, y llevar un mensaje a las y los estudiantes de que no ha llegado su momento para tener sexo adelantado.
Es más, en los barrios marginados y de clase baja no se llega al sexo porque repartan condones y haya cierta seguridad, sino por la penuria económica. Niñas se meten a prostitutas, o son sonsacadas por el que tiene dinero para facilitarles desde un pica-pollo hasta un cuarto de pensión y tres comidas.
En vez de enfrentamientos entre sociedad civil e iglesias, se debería ir a discutir y encontrar un punto intermedio, donde se pueda establecer un primer nivel de prevenciòn de la tasa de nacimientos. Si no hay diálogo no habrá solución del tema.
2013-05-23 03:14:17