El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Concertación política

Por Manuel Hernández Villeta

Las crisis económicas y sociales exigen medidas de concertación. Los grupos que inciden en una acometida partidista o comunitaria, no pueden alcanzar la victoria actuando en solitario, y por eso tienen que buscar la unidad.

Los grandes partidos políticos dominicanos son sacudidos por gérmenes grupales, que necesitan ser controlados antes que se inocule la división.

Es normal que en los partidos políticos se den los mini-grupos, donde dirigentes medios accionan y forman sus tropas de lucha. Es positivo, siempre que se pueda ser respetuoso de la línea general, establecida por las instancias superiores.

Lo malo es cuando un partido político carece de un liderazgo fuerte, y sus organismos institucionales están movidos por el viento de la ocasión.

En esa crisis interna se encuentran sumergidos los Partidos Revolucionario Dominicano y el Reformista Social Cristiano. Luego de las muertes de los doctores José Francisco Peña Gómez y Joaquín Balaguer, nadie ha podido mantener la unidad interna, y el desorden campea.

Peña Gómez no dejò sustituto, pero si un liderazgo medio y una comisión política con fuerzas y autoridad, pero sin un timón a bordo todo se perdió.

Los liderazgos encontrados, cuando los partidos son zarandeados por los fuelles de las apetencias, conllevan al fracaso. Como reza el dicho popular, es difícil mandar las tropas donde todos son generales. En política tiene que haber un líder por encima de todos, o en caso contrario, mejor aún, una poderosa comisión política o comité ejecutivo nacional.

En el Partido Reformista Social Cristiano el doctor Balaguer cercenó todas las manifestaciones democráticas e impidió que surgiera ningún tipo de liderazgo. A su muerte, nadie respeto autoridad ni principios internos, sino que cada cual impuso su fuerza grupal.

Para subsistir como fuerzas operativas en el accionar político estos dos partidos tienen que entrar en un terreno de concertación, antes que imposición. La división únicamente les alejan las posibilidades de ser fuerzas poderosas o decisivas en la vida nacional.

En el Partido de la Liberación Dominicana hay dos líderes fuertes, y una comisión política o un comité ejecutivo nacional que tienen autoridad. Ningún germén de división llegará al PLD mientras exista diálogo y concertación interna, y los dos principales dirigentes tengan respeto mutuo.

La unida de hoy se basa en la concertación.

2013-09-16 03:29:32