El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Colmados e impresoras

Por Manuel Hernández Villeta

Los comerciantes detallistas organizados pecan de irresponsables y altaneros. Preparan un paro general para comenzar el año, para que no se coloquen las impresoras fiscales en los colmados.

El comercio detallista es muy sacrificado. En los colmados se trabaja en horarios que hacen desfallecer a cualquiera, pero también son los líderes de la especulación, el agiotismo y el rehuir a vender con normas de calidad.

En el comercio detallista nunca se sabe cuál es el precio real de un producto. Golpean a la capa media y baja de la población que es la que acude a esos establecimientos. A otro nivel económico, prefieren los supermercados.

En vez de estar amenazando con paros, para tratar de presionar, estos comerciantes deben llegar a una política de reglas claras, consenso y concertación con el equipo correspondiente del gobierno.

Cierto que se debe tratar de regularizar todo lo referente al pago de los impuestos y a la colocación de las impresoras fiscales, pero no puede ser un acuerdo donde se coloque al Estado en la pared de los fusilamientos.

Pero también esos pequeños y medianos comerciantes deben fijar precios de ventas de sus productos. El valor más caro por libra en la República Dominicana es el que se fija en los colmados y establecimientos similares.

Anteriormente había una Dirección General de Control de Precios que su principal trabajo era vigilar para que los colmaderos se ajustaran a la ley. Ese departamento fue eliminado hace mucho tempo.

Ahora los productos de primera necesidad están a la oferta y la demanda. Los dueños de colmados se hacen ricos en una actividad donde nadie tiene control sobre las ganancias que llegan a ser superiores a un cien por ciento.

Estamos de acuerdo en que se escuche a los colmaderos, que se trabaje para que el Estado le de protección, pero ellos también deben ser responsables y dar mejor atención a los residentes en las áreas cercanas de los comercios.

Los colmaderos son hombres de trabajo, pero no se dejen llevar por el afán de lucro y tengan siempre presente, que son los primeros que deben proteger al pueblo, porque ustedes constituyen el supermercado del pobre.

2013-12-19 12:51:15