Por Manuel Hernández Villeta
Una familia dividida mora en una casa que está condenada a caerse. Los Estados Unidos hoy lucen sumamente fragmentados, con grietas internas y fisuras difíciles de poder corregir.
Desde que comenzó la pasada campaña electoral se veía ese síndrome de división en la sociedad norteamericana. El voto de Barack Obama así lo confirma. Poco importa el número de los colegios electorales ganados. Cada voto fue peliado y casi parejo.
Las divisiones en la sociedad norteamericana no devienen del torneo electoral, ni de los dos que fueron candidatos presidenciales. Van más allá.
Hay diferencias en los tratamientos económicos, los choques de los grandes consorcios, la industria de la guerra, y una visión en nebulosa de un mundo unipolar.
En la guerra fría, los Norteamericanos estaban unidos, porque tenían un anemigo común. En la segunda guerra mundial fueron distantes, pero el ataque de los portaaviones japoneses los agluitinó.
El surgimiento de un mundo unipolar, donde los Estados Unidos es la principal potencia del mundo, lleva a la desunión. Los enemgios y contradictores no están en el exterior, sino en la propia casa.
Los enemigos exteriores todavía son insignificantes, sin capacidad de poner en peligro el gran poderío y potencia de los Estados Unidos, aunque de seguir este derrotero podría haber cambios mundiales en el futuro.
China ya es una potencia económica que se afianza en el mundo, y llega a rivalizar con los norteamericanos en muchos aspectos de la alta tecnología, la industria y el comercio.
Europa tiene potencial para enfrentar a los norteamericanos en cualquier terreno. Su grave problema es la unidad. Europa está dividida y a duras penas puede mantener el Euro como moneda colectiva. El potencial militar y económico de europa en el futuro, está en su unidad.
Hoy, después de las elecciones, los Estados Unidos lucen divididos irremediablemente por dentro, y es bueno recordar la máxima de que los grandes imperios no fueron derrotados por los extraños, sino por desidencias internas.
Queda por ver si Barack Obama contará con la fuerza política y económica para mantener unida a la sociedad norteamericana los próximos cuatro años, mientras se empantana en la Primavera Arabe, y guerras como la de Afganistán, imposibles de ganar.
¿El futuro interno norteamericano?. Volveremos con este tema.
2012-11-11 15:55:05