Economia

Frontera México-EEUU, zona con gran dinamismo comercial, señala experto

Por Luis Brito

MEXICO, 4 abr (Xinhua) — La frontera entre México y Estados Unidos, que el presidente estadounidense Donald Trump pretende cerrar a causa de la migración irregular, es una zona con una «gran dinamismo», expresó hoy el investigador Jorge Sánchez Tello.

«Pocas fronteras en el mundo tienen tal nivel de comercio», sostuvo el director de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef).

Se trata de una dinámica región por la que fluyen de un lado a otro, lo mismo frutas que ganado, televisores, combustibles o vehículos recién armados.

El valor de la mercancía que cruza la frontera dentro del comercio bilateral es de alrededor de 1.700 millones de dólares diarios, a lo que se suma cerca de 1 millón de personas que todos los días la atraviesan de manera legal por trabajo, escuela, compras o turismo, según datos de la cancillería mexicana.

El académico de Fundef, centro de investigación basado en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), destacó que al intercambio se suma la derrama económica que mexicanos y estadounidenses generan cuando cruzan a ciudades fronterizas para hacer compras o vacacionar.

Desde finales de 2018, el añejo flujo de migrantes que recorren el territorio mexicano con el propósito de llegar a Estados Unidos se ha convertido en una oleada.

El presidente de Estados Unidos ha amenazado desde la semana pasada con cerrar la frontera más transitada del mundo, al señalar que México no frena la migración irregular de centroamericanos.

La oleada de migrantes que intenta cruzar de forma irregular la frontera de Estados Unidos es vista por Trump como una «emergencia nacional», al afirmar que para él es más importante la seguridad que el impacto que el cierre pueda tener en la economía.

«Creo que es parte de una estrategia de Trump que le ha funcionado: generar incertidumbre, caos, para ganar adeptos en sus electores», expresó Sánchez Tello.

«Porque no se nos olvide que el grupo de Trump ve a México como el enemigo que le quita los empleos y que le manda droga», agregó el investigador de la Fundef.

Seis estados mexicanos y cuatro estadounidenses de la franja fronteriza representan, en conjunto, la cuarta economía mundial, con áreas tan integradas que forman metrópolis transfronterizas, como Tijuana-San Diego, de acuerdo con el gobierno mexicano.

Sánchez Tello advirtió que en caso de un eventual cierre de los cruces fronterizos, aunque sea parcial, las pérdidas serían incalculables, porque se afectaría tanto a ciudades fronterizas como a empresarios y campesinos de otras partes de México.

El especialista recordó que cerca del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, su principal socio comercial, cruzan por los más de 50 puertos existentes en la frontera de 3.200 kilómetros.

Los contenedores de los miles de vehículos de carga que cruzan diario la frontera desde México llevan productos populares entre los estadounidenses como aguacate o tequila, pero también berries, tomate, chile, limones, mangos o carne.

Miles de cabezas de ganado del estado mexicano de Chihuahua (norte) son cruzados a través de garitas mexicanas con Nuevo México para su posterior engorda en instalaciones de Texas, Arizona y otros estados.

Componentes fabricados en Estados Unidos llegan al estado mexicano de Baja California (noroeste) para la producción de televisores y otros electrodomésticos.

Se producen igualmente autopartes y motores que atraviesan por varias garitas a lo largo de frontera para el armado de vehículos en ambos países.

Parte de las compras mexicanas de combustibles a Estados Unidos se transporta por ferrocarril, dentro de las millones de operaciones anuales que se realizan en la frontera común que corre de las costas del Pacífico a las del golfo de México.

Solamente la aduana de la ciudad de Nuevo Laredo, en el estado mexicano de Tamaulipas (noreste), fronteriza con el estadounidense Texas, realizó el año pasado 4,3 millones de operaciones (importación y exportación), que la convierten posiblemente en la puerta con más tránsito comercial, según el Servicio de Administración Tributaria.

Auto Alliance, que representa a fabricantes que producen el 70 por ciento de los vehículos que se venden en Estados Unidos, alertó el miércoles que un eventual cierre podría causar «interrupciones significativas» a la industria, por el comercio transfronterizo existente para el armado final.

Una muestra de los potenciales efectos se ha manifestado esta semana en los puentes fronterizos de Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua (norte), fronteriza con la estadounidense El Paso, en el estado de Texas, Estados Unidos.

La situación se generó después de que autoridades estadounidenses redujeron el número de agentes en sus garitas para enviarlos a atender a migrantes.

El tiempo que vehículos de carga esperaban para cruzar desde Ciudad Juárez se disparó el miércoles hasta 10 horas, en que solamente 300 tractocamiones ingresaban a El Paso.

En un día normal, el ingreso de vehículos de carga es de unos 1.800, según expuso la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) de México.

El vicepresidente de la Región Norte de la Canacar, Manuel Sotelo, declaró a la prensa local que nunca se había vivido algo «como lo que estamos viendo esta semana».

El propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo el miércoles que un cierre de frontera no conviene a nadie.

López Obrador reiteró que el país atiende el fenómeno migratorio y que promueve un plan de desarrollo para Centroamérica que mitigue la migración.

Por su parte, para el diplomático retirado y ex cónsul mexicano en varias ciudades de Estados Unidos, Bernardo Méndez Lugo, el eventual cierre de la frontera dañaría a los dos países en lo económico y Trump entraría en conflicto con gobernadores de su mismo partido.

Los estados estadounidenses fronterizos con México tienen en el país del sur el principal mercado a sus exportaciones.

Muchas de sus compañías están vinculadas con empresas del otro lado de la frontera y reciben turismo mexicano, principalmente el estado de Texas, gobernado por el republicano Gregg Abbott.

«Sería darse él mismo un balazo en el pie si llegara a tomar esta medida (…) lo siento yo más como una retórica negociadora que una realidad», dijo Méndez Lugo, quien también es director ejecutivo de la fundación América Sin Muros.

2019-04-04 13:45:37