Por René Quenallata Paredes
LA PAZ, 5 abr (Xinhua) –– El decremento en los precios de algunos productos registrado el pasado mes de marzo en Bolivia puede ser una «alerta» sobre el comportamiento del mercado y el consumo, afirmaron hoy analistas económicos del país sudamericano.
El docente de la estatal Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Oscar Heredia, señaló que este comportamiento en los precios puede afectar a «la dinámica económica interna y por tanto al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)».
«No se puede hablar aún de una deflación, porque se trata de caída de precios de algunos productos y no es generalizado, aunque sectores políticos lo llaman deflación cuando ven un primer registro negativo de la inflación, es un uso político», dijo.
El también economista precisó que en el caso boliviano está referido a la merma de precios en dos segmentos específicos, alimentos y bebidas no alcohólicas, y no así a una caída generalizada.
El Indice de Precios al Consumidor (IPC) en Bolivia tuvo en marzo pasado una variación negativa del 0,02 por ciento respecto a febrero (menos 0,15 por ciento), según los datos difundidos el jueves por el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con el último índice reportado, la variación cumulada en los tres primeros meses del año fue del 0,06 por ciento, mientras que a 12 meses alcanzó el 1,06 por ciento.
La disminución de los precios de marzo anterior se debió sobre todo a las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas, con menos 0,35 por ciento.
Otros productos como tomate, plátano, uva, locoto o rocoto (chile) y carne de pollo tuvieron también un descenso.
En otros casos se presentaron, no obstante, alzas en los precios, como en la venta de zanahoria, además en menor grado en carne de res y taxi.
Por su parte, el economista Luis Ballivián explicó a Xinhua que este panorama genera cierta preocupación, pues de mantenerse en el próximo mes «ya podemos hablar de deflación».
Para el también ex funcionario del Banco Central de Bolivia (BCB) aún es «aventurado» hablar de una «deflación» a partir de los registros negativos de los dos meses anteriores (febrero y marzo), al tratarse de baja de precios en algunos productos que afectaron al indicador total.
Ballivián explicó que este comportamiento a la baja en el IPC suele ser temporal, debido a una baja en los productos y servicios más volátiles de la canasta básica como alimentos, combustibles y bienes de consumo perecederos, en comparación con un año atrás.
Bolivia cerró el año pasado con una inflación del 1,5 por ciento, una de las más bajas en la última década, mientras que el gobierno estima cerrar este 2019 con un 4,04 por ciento. Fin
2019-04-05 23:13:45