
Por Henry Gutiérrez
Santo Domingo, RD, 25 de Septiembre.-Combinar el éxito en los negocios y realizar una labor social son dualidades muy poca vista en nuestra sociedad, facultad que comparte el empresario Ramón Álvarez, quien con mucho esmero a podido consagrarse, no sólo como un destacado propietario de consorcio de bancas de lotería, sino que materializa sueños de muchas personas que se dirigen a él a buscar consuelo.
Al entrar a su oficina las imágenes hablan por sí sola, una multitud de actividades sociales realiza este emprendedor, tanto a favor de la comunidad de Cristo rey en la capital dominicana como en los sectores de Villa Mella, Sabana Perdida y Los Guaricanos en el municipio de Santo Domingo Norte.
Durante alrededor de 30 años ha llevado de la mano el emprendurismo con la labor filantrópica de ayudar a personas de escasos recursos.
Alvarez es presidente de la Fundación que lleva su mismo nombre, entre las actividades de bien común que se efectúan en la entidad, cabe destacar: servicio de carro fúnebre, ambulancia, camión cisterna; entrega de medicamentos, canastillas y la enseñanza de idiomas extranjeros como: inglés, francés y portugues a 111 jóvenes de escasos recursos.
Ramón Alvarez se define como una persona sencilla, afable que le gusta cooperar con la gente que necesita.
Resalta que se inció en el mundo de los negocios con un pequeño colmado (ventorillo) y que después creció como colmado hasta llegar tener una 11, años posterior paso a tener vehículo de transporte de pasajeros, la cual llegó a poseer 44 unidades, más tarde se dedicó al negocio del juego y posee 86 bancas de lotería en diferentes partes del país.
«Hace poco remodelamos una vivienda de un individuo que se nos acercó y al observar que vivía en condiciones infrahumanos le ayudamos con el remozamiento de su casa a un costo de RD$ 40.000.
Proyectos
Labor altruista de Ramón Álvarez no descansa, ya que tiene en proyecto el establecer una panadería y una planta de venta de agua para familia de escasos recursos.
Con esto pretende apalear la necesidad que tienen mucho jefe de hogar como es el apreciado líquido y la alimentación a bajo costo.
«Me siento satisfecho por la labor realizada, lo que soy es un administrador de lo que Dios me ha dado y siento que debo compartir con los demás», agregó Álvarez.
Las personas exitosa deben compartir lo que Dios le ha dado y mejorar la calidad de vida de las personas que lo rodean.
Es por eso que siente indignación cuando un empresario le niegue los derechos adquiridos por sus empleados.(HG).
2013-09-25 20:57:12