Santo Domingo, RD, 26 de Marzo.-En la elaboración del plan estratégico (2013-2016) del Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (CONIAF) se manejaron algunas de las tendencias, índices, parámetros y factores que frecuentemente se reportan como datos estadísticos de actualidad o como proyecciones que sirven de indicadores sociales y económicos para planificar y formular estrategias agropecuarias y forestales.
Por lo general, estos parámetros permiten la ejecución de alternativas para aumentar productividad agrícola y reducir impactos negativos a la salud humana y ambiental. Las mismas se pueden resumir en: una población humana en aumento creciente, incremento en el consumo de los productos agropecuarios, desarrollo de una agricultura con mayores rendimientos y menor disponibilidad de agua, incremento en los costos de producción, consumidores exigentes en calidad y presentación de productos, aparición de nuevas plagas y enfermedades, gran variabilidad o cambio climático, agricultura dependiente de altos insumos externos, deterioro de la biodiversidad y el medio ambiente en general, ganadería extensiva asociada a la deforestación, y al efecto invernadero entre otros, propiedad intelectual, avance tecnológico, avance de la frontera urbana en detrimento de las áreas agrícolas y pobreza y desarrollo rural (analfabetismo).
América Latina y el Caribe constituyen una de las zonas de mayor inequidad social del planeta con más de 200 millones de pobres. Una de las características que marcan esta situación es lógicamente lo relativo a bajos niveles de inversión con respecto al PIB en el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología con respecto a otras regiones emergentes del planeta. Por tanto, no es sorprendente que en esta región los desafíos siguen siendo Seguridad alimentaria, reducción de pobreza y manejo sostenible de los recursos naturales.
En Republica Dominicana una tercera parte de la población dominicana vive en zonas rurales, 56% de la cual vive por debajo de la línea de pobreza (Banco Mundial, WDI 2010), con una estructura productiva agropecuaria que muestra una prevalencia de pequeños productores y la mayoría de los rendimientos de los cultivos importantes están por debajo del óptimo y por tanto hay menos ofertas para la dieta de los dominicanos. Los cultivos presentan situaciones de estancamientos o leves incrementos, excepto el caso del arroz. Estos indicadores muestran que República Dominicana se encuentra rezagada comparada con la mayoría de los países del área y existe una necesidad persistente de fortalecer el Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales con la finalidad de generar y/o validar tecnologías e innovaciones, que den respuestas a las demandas tecnológicas agropecuarias.
Algunos de los factores que explican las brechas desfavorables que provocan la baja productividad en República Dominicana son: baja adopción de tecnologías apropiadas caracterizada por la falta y/o baja calidad del material genético (semilla), generalmente sensible a plagas y enfermedades, correspondientes a variedades y semillas no adaptadas a las condiciones agroecológicas de los productores y la escasa actualización de los pequeños productores a las buenas prácticas culturales, entre otros.
La situación sectorial e institucional en relación a los recursos humanos está caracterizada por: falta de una masa crítica de investigadores en las diferentes áreas estratégicas de investigación (falta de equipos multidisciplinarios), la relación promedio de Investigador Tiempo Completo (ITC) por proyecto es de 1.63 por debajo del mínimo recomendado (BOE, 2010 y Alvarez,2011), las Universidades de RD no ofrecen, en el sector, programas creíbles de maestrías y doctorales propios, lo que limita la formación sólida de recursos humanos para realizar investigación científica. El Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales cuenta con 128 investigadores (12 con nivel de doctorado y 59 con maestría), que cumplen sus labores en cuatro centros regionales y una red de estaciones experimentales distribuidas en el territorio nacional. Debe resaltarse que un 30% de estos profesionales se encuentran cercanos al retiro.
El Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (CONIAF), después de analizar los datos sobre la situación de los recursos humanos que conforma el Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales y recibir la autorización del Señor Presidente Danilo Medina, puso en marcha un programa de becas de postgrado (Maestrías y Doctorados), basado en la colocación de estudiantes meritorios en países desarrollados. En tal virtud, se realizó un llamado o convocatoria y se eligieron 70 profesionales meritorios para suplir (en dos o tres años) el déficit de capacidades existentes en áreas seleccionadas por las instituciones del SINIAF. El programa se inició con un curso de Inglés intensivo de 6 meses para cumplir con los requerimientos de universidades de alta calificación a nivel internacional; simultáneamente el CONIAF inició un proceso para vincular mediante contrato a futuro, a cada estudiante con una de las instituciones del sistema para que estos profesionales tengan asegurado su inserción en el mercado laboral y aplicar los conocimientos adquiridos durante sus estudios de postgrado, cuando regresen al país. De estos candidatos, 26 salieron en el 2013 y los demás están en proceso de aplicación en universidades de Puerto Rico, EEUU, Alemania, Brasil y Méjico.
La escasa capacidad para la generación y transferencia de los resultados promisorios de investigaciones en la actualidad se debe a las siguientes limitantes: poca capacidad del SINIAF para generar y validar tecnología acorde con las necesidades del sector, como consecuencia de una pírrica asignación presupuestaria al CONIAF como organismo rector. El aspecto económico ha incidido considerablemente en una muy baja tasa de transferencia de tecnologías generadas y/o validadas durante todo el periodo de existencia del sistema. De hecho, con los pocos recursos que se dispone solo se están transfiriendo 11 resultados promisorios de los 70 mejores proyectos que se han seleccionados como superiores. Los demás han sido engavetados por años dejando de cumplir el objetivo de su ejecución por razones presupuestales. Estos 70 proyectos con resultados transferibles son solo los resultados de los proyectos financiados por el CONIAF. De hecho, el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF) posee una cartera de productos tecnológicos generados localmente que esperan recursos para ser transferirlos a las asociaciones y cooperativas nacionales.
En el 2013 se realizó un gran esfuerzo y se socializaron con las asociaciones y cooperativas vinculadas los resultados de 14 proyectos de investigación realizados por el SINIAF en., yuca, café, cacao, habichuela, arroz, plátano, guineo, control biológico, practicas apropiadas de conservación de recursos naturales, entre otras. Además, se realizaron 36 cursos de capacitación a técnicos del Ministerio de Agricultura y productores nacionales en una amplia gama de actividades con la finalidad de actualizarlos en las nuevas tecnologías básicas para aumentar la productividad de los principales cultivos responsables de la seguridad alimentaria; o bien, los más importantes para la exportación y por ende fundamentales para la captación de divisa en el mercado internacional.
En el 2013 realizamos 10 talleres para determinar las prioridades de investigación que demandan los sectores productivos nacionales y basado en dichos resultados hicimos la convocatoria 2013-2014 para la generación o validación de tecnologías para dar respuestas a las demandas específicas de esos sectores. Se recibieron 70 propuestas, las cuales se encuentran en el proceso de evaluación interna y externa y esperamos que por lo menos 40 de éstas logren pasar las evaluaciones para ser financiadas. Además, se realizará, junto al IDIAF y las demás instituciones del SINIAF (facultades agropecuarias y forestales, IIBI, Clusters y ONGs), 24 socializaciones de resultados promisorios de investigaciones en diferentes áreas de la geografía Nacional y 48 talleres, charlas y cursos cortos, incluyendo 3 diplomados uno sobre Agricultura Bajo Ambiente Controlado, el segundo sobre Metodología de Investigación y otro sobre Propiedad Intelectual.
A pesar de los múltiples intentos que ha realizado el CONIAF como ente rector del Sistema, para que el estado priorice e incentive los programas de investigación, desarrollo e innovación (I+D+I); así como, la adaptación tecnológica en áreas y sectores con potencial para impactar significativamente en el mejoramiento de la producción, se nota una renuencia para dotar de recursos financieros suficientes al sistema. Esto envía un mensaje diametralmente opuesto al accionar del Señor Presidente de la Republica quien ha dado muestras de que uno de sus objetivos fundamentales es el de elevar la productividad, competitividad y sostenibilidad ambiental y financiera de las cadenas agro-productivas, a fin de contribuir a la seguridad alimentaria, aprovechar el potencial exportador y generar empleos e ingresos para la población rural. No hay señal alguna de que se quiera entender que el Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias es el elemento clave para ejecutar con seguridad y sostenibilidad el programa que ejecuta con entusiasmo el señor presidente.
Me permito enumerar algunos ejemplos de cómo el SINIAF trabaja buscando alternativas a problemas de la producción nacional: debo iniciar con la variedad de yuca Valencia esa que usted puede adquirir encerada en los supermercados y que desde 2011 se exporta a Estados Unidos. Esa yuca es resultado de varios proyectos de validaciones y transferencia del sistema. Además, en yuca también se ha logrado validar y transferir variedades dulce con excelentes resultados para la fabricación de casabe y así evitar los daños ecológicos que producen las variedades amargas. En granos, el IDIAF, con financiamiento y seguimiento del CONIAF ha obtenido productos impresionantes y estamos en el proceso de transferir tecnologías (variedad y paquete agronómico) que aseguran un incremento de productividad considerable tanto en habichuela como en el guandul. En arroz, si usted se pregunta porque en Cotuí, Juma y Mao se siembran variedades diferentes en la misma época del año probablemente alguien le informe que el CONIAF realizó una convocatoria extraordinaria para buscar soluciones al problema de vaneamiento del arroz que estaba afectando considerablemente el rendimiento en el país y de ahí salieron algunas recomendaciones que incluyeron el uso de diferentes variedades por zonas. En la actualidad, junto al IICA, estamos transfiriendo tecnologías para asegurar aumentar la productividad de nuestras variedades. Además, tenemos 6 resultados excelentes de proyectos de agricultura bajo ambiente controlado, 10 proyectos finalizados, en la fase de socialización, con productores en control biológico de yuca, plátano, vegetales, cítricos, mango, piña entre otros. Por otro lado, estamos trabajando incansablemente en la búsqueda del control de la roya del café, el HLB de los cítricos y en programas de mejoramiento del ganado criollo bovino, pequeños rumiantes, porcinos y aves, tomando en consideración el eje transversal de protección al medio ambiente y recursos naturales en la mayoría de estos programas.
Desde su origen el Sistema de Investigación Agropecuaria y Forestal, fue muy bien concebido, sin embargo en su funcionabilidad se ha puesto en marcha una estrategia equivocada con una intención marcada de convertirlo en una estructura pública tradicional, por el momento, parece ser que lo que realmente interesa es asignarle a sus instituciones lo suficiente para cubrir nóminas. Por si le queda alguna duda, lo remito a verificar que la asignación presupuestaria del Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales para el 2011 con relación al PBI agrícola fue de apenas 0,24%, mientras que en Honduras, Costa Rica y Panamá (2006) llegó al 1,0% y el promedio de América Latina (2006) a 1,15% (Stads y Beintema, 2009). Estas cifras muestran un marcado nivel de subinversión en investigación agropecuaria en el país; el cual, estamos seguros no le ha sido comunicado al excelentísimo Señor Presidente, Danilo Medina.(HG).
2014-03-26 14:26:49