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Ivete Sangalo, absoluta sinceridad


Ivete Sangalo se presentará en concierto en el American Airlines Arena el 28 de agosto.

BY CHARLES COTAYO

CCOTAYO@ELNUEVOHERALD.COM

Ivete Sangalo, uno de los íconos musicales de Brasil, se presentará mañana en concierto en el American Airlines Arena y el evento promete ser más que un suceso de sonidos y luces de la tierra de la samba, un acontecimiento cultural en la que una dinámica superstar promete entregar su alma con cada canción a un público que adora.

«¡Amo a Miami!», afirma Sangalo en entrevista con El Nuevo Herald desde Bahía, Brasil. «Me he presentado muchas veces en Miami. Me encanta su clima, sus bellas playas, caminar por sus calles. Es una ciudad que ha sido muy generosa conmigo».

Si su oferta musical en el siempre esperado concierto de la incomparable Sangalo está a la par con el sabor y dinamismo de su nuevo CD, Ivete, No Maracana, de Universal Music, con piezas como Abalou, Nao quero dinheiro, Corazón partío, Ilumina, Deixo, Dengo de amor, Nao vou ficar, Quando a chuva passar y A galera, entre otras interpretaciones electrizantes, no es difícil anticipar algo sumamente especial en vivo en una ciudad que la hace sentir tan a gusto como si estuviera en un pedazo de su natal Brasil.

«En el concierto voy a cantar [una selección de] mis greatest hits», promete Sangalo. «Quiero estremecer a Miami con mi música».

Para ella, la energía que emana en sus conciertos masivos se puede comparar a una «experiencia espiritual».

«Cuando estoy en el escenario me transformo, mi mente cambia. Es algo inexplicable, aunque experimento una fuerza que me hace sentir que lo puedo hacer todo», precisa. «Es una situación extraña, como si estuviera en una especie de misión».

«Canto, bailo, cuento chistes, y hasta puedo llorar», precisa sobre la intensidad física y emocional que invierte en su performance. «No importa lo que sea: cuando estoy en el escenario me siento `inmensa’ ».

Cuando le preguntan sobre «el secreto de su enorme éxito», asegura que ése no es el término que se le puede aplicar exactamente a ella o a su carrera.

Su formula para el triunfo es sencilla, pero requiere consistencia en tres aspectos: «Dedicación, amor y estar dispuesta a trabajar extremadamente duro».

«Lo que nunca pienso es que soy una `gran estrella’ o una artista tan famosa que se puede dar el lujo de tomar dos años de vacaciones», asegura Sangalo. «Este es mi trabajo y tengo un compromiso con el público para seguir ofreciéndole lo mejor de mí».

La escuela de la vida le ha enseñado algo muy claro: «Nunca se puede dejar de aprender: no solamente como artista sino como persona. Se puede ser una gran artista, pero es igualmente valioso ser una gran persona. El amor que se recibe del público hay que corresponderlo. Es un ciclo que, por supuesto, nunca termina».

Lo que Ivete Sangalo no pretende hacer en su carrera es tratar de «reinventarse».

El tema la hace reír porque para ella no se trata de eso sino de «sentirse libre cada momento» y proyectar la imagen de una «superheroína» que cuando es vista y escuchada «motiva a la persona a sentirse bien».

«Todos estamos en un proceso de cambio constante», asevera Sangalo. «Lo que no puedo ser es una persona artificial. Tengo que ser quien soy en y fuera del escenario, con mi familia, con mi banda musical. Esa es la forma de ser que me hace sentir cómoda», agrega y redondea su idea: «Cuando comparto algo con el público, éste puede estar seguro de mi absoluta sinceridad».

2010-08-27 05:32:37