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Venecia en festival en brazos del glamour hollywodense

Escrito por Anubis Galardy

Venecia.- 1 sep (PL) La Mostra veneciana despegará hoy fiel a su tendencia de los últimos años con el cine norteamericano dominando en la sección competitiva y el glamour de Hollywood tendido como un arco sobre los días y noches de cine.

Esta vez los «paparazzi» estarán al acecho de la actriz Natalie Portman y su paso por la alfombra roja encandilando al público y luego asomada a la pantalla como una bailarina de ballet en Black swan, un thriller psicológico, con Vincent Cassel en el ruedo y Winona Ryder tratando de recuperar el brillo de otrora cuando su nombre atraía a multitudes y figuraba a la cabeza de los elencos.

La cinta la dirige Darren Aronovski, vencedor aquí en 2008 con The Wrestler.

Según el director artístico de la Mostra, Marco Muller, la Babel del cine que será Venecia durante 11 días pretende renovarse en este 2010, que se tambalea sobre el precipicio de una guerra nuclear de alcances estremecedores.

Pero la renovación dista mucho de parecerse a lo anunciado, como lo demuestra la presencia masiva de filmes norteamericanos, disfrazada con un guiño democrático a la cinematografía en lengua hispana al incluir, en la sección oficial del certamen, a la película española Balada triste de trompeta, del vasco Alex de la Iglesia, y la chilena Post morten, de Pablo Larraín con los desaparecidos del régimen de Augusto Pinochet como telón de fondo.

Esta última -una rara casualidad cuando en años enteriores Venecia miró a América Latina por encima del hombro-, seleccionada en momentos en que un cambio de gobierno en ese país suramericano sentó en la silla presidencial a un candidato contrario a las filas de la izquierda.

Siguiendo el hilo de la competencia, cinco cintas norteamericanas irán en pos del León de Oro. El quinteto, con Black swan a a la cabeza, lo completan Somewhere, de Sofia Coppola, con Benicio del Toro en el reparto; Promises written in water, de Vincent Gallo, y Road to nowhere, de Monte Hellman, el productor de Reservoir dogs, de Quentin Tarantino, quien preside el jurado de la Mostra.

A esta se añaden el oeste Meek’s cutoff, de la realizadora independiente Kelly Reichardt, y como extra Miral, de Julian Schnabel, una coproducción con Francia, Italia e Israel, a la que EE.UU aporta su grano.

En suma, casi una quinta parte de los 23 largometrajes de ficción en competencia, sin contar con que a última hora este cifra podría elevarse cuando se anuncie el famoso título sorpresa, que redondearía las 24 obras concursantes, de la que hasta última hora no se sabe siquiera una palabra capaz de adelantar una pista.

Hay quienes apuntan que es una estrategia para mantener en efervescencia a la prensa.

La Mostra comienza a navegar hoy con Tarantino como cabeza del equipo de jueces que tendrá en sus manos las decisiones de los premios, y del que también forma parte el mexicano Guillermo Arriaga.

Mientras, el más veterano de los festivales avanzará con el glamour prestado de Hollywood, cuatro películas italianas en concurso, y nombres famosos para atraer el interés de los medios de difusión internacionales hacia una Italia permeada de conflictos.

2010-09-01 13:58:35