Santo Domingo.-Con un concierto de gala será homenajeada por su exitosa trayectoria artística la cantante y educadora María Remolá, el próximo domingo 19 de este mes en el Palacio de Bellas Artes, a partir de las 6:30 de la tarde.
Con la participación de importantes figuras del canto lírico de República Dominicana, Cuba, Puerto Rico y Estados Unidos, Remolá será reconocida por su insustituible rol de educadora en el difícil arte del canto, nutriendo con sus enseñanzas a numerosos artistas del canto lírico y popular.
Como invitados especiales se presentarán desde Miami, Hilda del Castillo, soprano; de Cuba, la soprano Katya Selva; de Puerto Rico, la soprano Melliangie Pérez y de Miami, el barítono Nelson Martínez.
Y de República Dominicana las actuaciones de la soprano Paola González, la mezzo soprano Belkys Hernández; la soprano Ondina Matos, los tenores Juan Cuevas, Pedro Pablo Reyes, Juan Tomás Reyes y Edgar Pérez; el bajo Diómedes Ogando, el barítono bajo Frank Lendorf y el Coro de Gala integrado por 24 voces de distintos coros que han recibido clases de la profesora María Remolá.
Nacida el l 7 de diciembre del año 1930 en Barcelona, España, María Remolá creció bajo la influencia de aquella ciudad rodeada de arte, de su abuelo, que era director de un coro local y de unos padres apasionados por la lírica, quienes la acostumbraron a asistir a espectáculos de zarzuelas, óperas y conciertos sinfónicos.
A los 14 años, se traslada a Cuba, tierra que llega a amar con gran pasión, y donde desarrolló sus potencialidades y sus envidiables registros vocales,iniciando en 1956, estudios de canto con el notable tenor y profesor Francisco Fernández Dominicis, quien la introduce en la más pura técnica del canto italiano, y le decía: «no tengas prisa por cantar, estudia y prepárate primero, y luego lo harás», tanto así, que la mantuvo tres años completos, sólo vocalizando.
Realizó su debut profesional muy pronto, en 1958, interpretando el rol principal de la ópera Marina, de Arrieta, y tres años después protagonizó la puesta de Doña Francisquita, de Vives, bajo la dirección de Antonio Palacios, en el teatro Payret y en la versión televisiva.
En lo adelante seguiría una fructífera carrera artística que la llevar Rusia, Corea, Bulgaria, Vietnam, México, Londres, París y Washington. En Bulgaria, perfeccionó su técnica vocal con la soprano Liliana Yalenska.
Es fundadora del Teatro Lírico Nacional de Cuba, agrupación con la que interpretó numerosas óperas, zarzuelas y operetas como Rigoletto, El Barbero de Sevilla, La Traviata, Luisa Fernanda, María la O, La princesa de las cardas, El conde de Luxemburgo, entre otros, roles todos donde hizo gala de su voz dotada de gran musicalidad y extraordinaria extensión, destacándose las variaciones de Adán, sobre ?ah búhos diría i.e. maman?, donde después de una extraordinaria y difícil cadencia, termina en un Si, sostenido por encima de una do, alta, siendo esta la nota más alta y sostenida que haya grabado alguna vez un artista clásico y popular.
Durante más de treinta años, fue la figura cimera de la ópera de Cuba. También dedicó gran parte de su tiempo a la televisión, pasando así, al canto popular. Durante la década de 1970 se convirtió en profesora de canto en el Conservatorio de Ignacio Cervantes, escuela superior de arte de Cuba, formando una importante escuela, que se ha ido difundiendo por otros países. Sus enseñanzas han inspirado la creación del método de canto modelas, de Julia Conexa.
Logró en Cuba gran fama, cariño y admiración. El famoso compositor cubano Ernesto Lecuona quedó tan impresionado con su voz que compuso su El Ruiseñor exclusivamente para ella, además de un arreglo especial de Siboney que incorpora dos cadencias brillantes.
En Cuba grabó tres álbumes de larga duración para el sello Arieto, que incluyen un programa de arias de ópera con la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba dirigida por Guerrero, y otros dos que incluyen canciones de Lecuona, piezas de concierto y canciones de Laude Debussy.
El destacado crítico musical cubano, Angel Vázquez Miares, señala que «La voz de María Remolá es rica en calidades técnicas y expresivas», y que se hace notar por su «amplísima tesitura, afinación perfecta, emisión pulcra y exquisita musicalidad».
En 1984, la enfermedad de su madre la lleva de regreso a su natal Barcelona, donde continúa la enseñanza del canto en el Conservatorio Liceo. En 1992, busca para si un lugar que le recuerde su amada Cuba, y viaja a la República Dominicana, donde junto a su esposo establece su hogar definitivo, después de más de 50 años de carrera artística, reconectándose con su inseparable amiga, la música, y su rol insustituible de educadora del difícil arte del canto.
2010-09-13 21:08:39