

La cinta es un remake de la versión de los 70 llamada Willy Wonka: Un mundo de fantasías.
Fue protagonizada por Jhonny Depp uno de los actores predilectos de Tim Burton y la creación del lago de cacao costó más de 740.000 litros de chocolate puro
Por: David Frías
Santo Domingo, 23 Dic 2010.- La verdad que violé las leyes sobre mis críticas cinematográficas, puesto que yo publico los sábados, pero como mañana nos vamos de «bonche» dejaremos este tópico tan interesante y delicioso como una tabla de chocolate.
Todo el que ha visto el historial de Tim Burton sabe que sus obras del celuloide no tienen comparación, todos saben que pasarse el día y la noche en una funeraria o cementerio y ver dos horas y pico de una de las cintas del cineasta estadounidense, causan los mismos efectos psico-afectivos. Pero esta vez aparte de usar su estética dantesca y original, encaja en el perfomance idóneo de una de las obras de otro grande de las artes anglófonas, me refiero a Roald Dahl y su pieza «Charlie y la fábrica de Chocolates».
Todo el que ve está versión del año 2005, ve mucho más que la versión de 1971, «Willy Wonka: Un mundo de fantasías» dirigida por Mel Stuart. Número uno la versión moderna tiene 14 minutos más que los 100 que tuvo su antecesora y número dos la estética del siglo XX (época en que se escribió la novela, hacia el año 1964) encaja perfectamente con los adelantos tecnológicos y artísticos del siglo XXI.
Por ejemplo, en vez de Veruca Salt ser lanzada a la basura por unos gansos que ponían huevos de oro, es arrojada por ardillas tan ariscas como el dueño de la chocolatera y el cambio de estilo de los Oompa Loompas, desde hippies de cabellera verde hasta clones futuristas que parecen sacado de algún video pop de N´Sync o Britney desde antes que los primeros se desintegraran y la última perdiera el juicio por completo.
Pero no es a esto que básicamente se refiere este articulo, más bien trata de resaltar los valores humanos que Burton (claro está, siguiendo el patrón narrativo de Dahl) busca rescatar a pesar la decadencia social que experimentan las culturas actuales.
El pequeño Charlie Bucket tiene que competir contra cuatro rivales poderosos y de un nivel social superior al de él, pero, ¿en qué estriba su triunfo para convertirse en el heredero de la multimillonaria fábrica de dulces?, en su humildad y perseverancia y sobretodo su amor familiar sin desatender a sus parientes ni negar sus orígenes.
Muy al contrario del glotón August Gloop cuya ambición desmedida le muestra que los excesos no dejan disfrutar todo lo agradable que contiene la vida (lección del hedonista); la presumida de Veruca Salt, que al descubrir que su cerebro estaba más vacío que la coraza de una nuez supo que el materialismo sin conocimientos jamás lleva al éxito (lección del ignorante); Violet Blueberry, perdón quise decir Violet Beauregarde, cuyo espíritu más pedante que competente, la infla desde el máximo ángulo mediocre, grotesco y amoratado de su pomposa carrera (lección del arrogante) y por último Mike T.V, que a pesar de su destreza barata, su violenta prepotencia descontrolada y las alcahueteadas de su «erudito» padre, se encoje o mejor dicho se rebaja más pequeño que un caramelo de dos pesos.
Haciendo paréntesis mucha de la juventud actual en su afán de querer las cosas fáciles sin importar lo cueste, debería tomar de ejemplo a estos cuatro chiquillos aristócratas, para que las consecuencias no sean peores a lo que muestra la ficción.
Sin embargo Charlie, luego de convertirse en el afortunado niño electo por parte del desconfiado señor Wonka, es capaz de hasta violar los preceptos bíblicos «dejaras a tu padre y a tu madre y te convertirás en una sola carne (en este caso la fábrica es la metáfora de la mujer)», algo que le reprocha su mentor pero al final se lo pasa por alto, tras reconciliarse con su déspota padre y ver tanto amor en un sencillo nido familiar.
Por ejemplo las demás familias no progresaban porque los padres solo pensaban en complacer a los hijos y estos les pagaban con desprecio y vanas exigencias, sin embargo la familia Bucket mantuvo la unión en momentos tan complejos como el despido del padre en una fábrica de dentífricos y la aparición del controversial boleto dorado.
Sin embargo miren todos los bienes que término heredando Charlie, según la verdadera novela de Dahl:
Lugares principales
Existe una cantidad de salas en la Fábrica de Chocolate, donde las principales son las cuatro primeras.
? El Recinto del Chocolate: Es la primera sala visitada por las personas. En el libro es descrito como un valle, con colinas a ambos y con un río de chocolate. Además se describe una cascada, donde Wonka la describe como el único método y el descubridor para conservar la calidad del chocolate. Unos tubos transparentes surgen del río y se acoplan al techo, transportando chocolate. Las plantas, descritas en el libro, son plantas aparentemente normales pero comestibles y dulzones. Se puede describir un sauce llorón y botones de oro. En las adaptación cinematográfica de 2005 el valle tiene un aspecto muchísimo más excéntrico que la adaptación de 1971. Los tubos no son estáticos, sino son unas clases de máquinas móviles que viajan por encima del recinto y hacen surgir un tubo aspirador al río de chocolate.
El Túnel de Chocolate: Es descrito como un túnel con paredes bien limpias. En las paredes a veces se encontraba puertas a depósitos como:
? Depósito N° 54 – «Cremas»: Crema de leche, crema batida, crema de violetas, crema de café, crema de piña, crema de fresas y crema para manos.
? Depósito N° 71 – «Batidores»: Todas formas y tamaños.
? Depósito N° 77 – «Granos»: granos de café, granos de cacao, granos de azúcar y granos de arena.
? La Sala de Invenciones: Lleva como rótulo «Privado, prohibido entrar». Es una clase de habitación medieval, con instrumentos sofisticados, con cacerolas llenas de sustancias hirviendo y tuberías que surcan por el techo. El ilustrador Joseph Schindelman lo pinta como si fuera una mezcla de cocina y lavandería. En la Sala de Invenciones se muestra algunos de los inventos como el Caramelo Eterno y el Chicle de Comida. Aparentemente, la máquina más grande de la sala es la máquina de chicle, que es descrita aparatosamente. Schindelman ilustra a la máquina como algo gigante, cuadrada, con unos tubitos que salen de su cima y se enredan. Estos tubitos caen por un costado, terminando sobre una tinaja (esta está sostenida sobre un tubo que entra nuevamente a la máquina).
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? La Sala de Clasificación de Nueces o Cuarto de las Nueces: En una habitación estaba un gran mesón con ardillas sentadas en altos taburetes, revisando cada nuez que llenaban completamente el mesón..
? La Sala del Chocolate de Televisión: Es descrito como una sala completamente blanca, con el techo lleno de lámparas de luz. En un extremo se encuentra una enorme cámara de televisión y en el otro extremo, un Oompa-Loompa esta sentado frente la televisión.
? La Sección de Fresas: Según Wonka, es una sala alterna donde va las tuberías que llevan a Augustus Gloop. Se menciona que hay un barril que vierte el chocolate a otro que contiene fresas, donde se cuece.
? La Sala de Pruebas: No visitada, pero mencionada por Wonka. Evidentemente, es un lugar donde se verifica el control de calidad de los inventos. Se encuentra al lado de la Sala de Invenciones.
? La Sección de Exprimidos: Es un lugar a donde fue llevada Violeta Beauregarde para que la expriman y la regresen a su estado normal.
? Caramelos cuadrados que se vuelven en redondo: Se encuentra un mesón con innumerables filas de caramelos en forma cuadrada y con caritas rosadas en uno de sus lados.
Lugares secundarios
Existe (en el libro) otras habitaciones, pero no son visitados. Cada uno se da el nombre del producto que contiene, que es probablemente hecho o se extrae allí.
? Una aldea de Oompa Loompas.
? Un lago de caramelo caliente
? Montaña escarpada de turrón
? Bombones de licor y caramelos de whisky
? La sala de la mantequilla
? Lápices para chupar recubiertos de caramelo
? Caramelos para rellenar las caries: «¡No más dentistas!»
? Pistas de patinaje hecha de leche de coco congelada
? Las vacas que dan leche de chocolate. Curiosamente, en la adaptación cinematográfica de 2005 existe una Sala de Crema Batida, donde los Oompa-Loompas azotan a la vaca con látigos para así lograr la «crema batida».
? Bocadillos picantes para encender tu aliento
? Almohadas comestibles de merengue
? Caramelos explosivos para sus enemigos
? Piscina de limonada gaseosa
? Bebida gaseosa que levantan
? Glumptious Globgobblers: «¡Todo los jugos perfumados para que pasen por tu garganta!»
? Helados calientes para días fríos
? Chocolatinas invisibles para comer en clase
? Papel comestible para empapelar los cuartos de los niños
? Chupa-Crups luminosos para comer de noche en la cama
? Chocolate mágico: «¡Cuando se tiene en la mano se saborea en la boca!»
? Caramelos de menta para su rival amoroso: «¡Le dejan los dientes verdes por un mes entero!»
? Grageas de arcoíris: «¡Al chuparlas se puede escupir seis colores diferentes!»
? Scarlet Scorchdroppers: «¡Logra que la persona que lo chupe se sienta tan caliente como un pan tostado!»
? Caramelos de goma con pegamento para padres habladores
? Pistolas de agua de zumo de frutas
? Caramelos silbosos para niños que no pueden silbar
? Minas de caramelo: «¡300 metros de profundidad!»
? Árboles de manzanas de caramelos para plantar en su jardín. «¡Todos los tamaños!»
? Caramelos saltarines que se mueven deliciosamente dentro del estómago después de tragarlos
Freud tras el proyector:
Algo que no puede dejarse de mencionar es la utilización del psicoanalismo freudiano en la cinta, por ejemplo cuando Burton recurre a sus musas tenebrosas para destacar el pasado de Willy Wonka, en una época que en vez de ser festiva como Navidad, San Valentín o Día del Padre o la Madre, resultó ser en víspera de Haloween, vemos también como el pequeño Willy es atormentado por un opresivo dentista obsesivo, que para colmo es su progenitor y lo hace huir sin saber que con ello lo ayuda a lograr sus sueños.
El odio al padre en ausencia materna (Complejo de Edipo); la ira como escape; el amor fraternal (cuando el padre de Willy comienza a seguir su trayectoria profesional); represión afectiva (el comportamiento excéntrico de Wonka adulto) y por último la psicoterapia conductual que se manifiesta en la última consulta dental donde ambos (padre e hijo) afrontan el verdadero temor (miedo a contraer caries) culminando en el perdón y la aceptación.
Sin dejar de mencionar otros factores indirectos como la moda psicodélica de la drogadicción, la homosexualidad, la vanidad, la preparación ante la muerte acompañada da la vejez y otras tendencias psicosociales que tal vez el niño no pueda captar pero el adulto si.
Digna de ver para estas épocas donde la reconciliación familiar y el amor al prójimo a parte de la ingesta de golosinas es usual en casi todo el mundo.
Una película tan buena que hasta me hizo llorar a parte de impresionarme con sus efectos especiales, véanla, no se la pueden perder…
2010-12-23 22:35:15