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La Soga, Alicia y Los Titanes



Por: David Frías

Santo Domingo, 31 Dic 20101.- Se va el 2010 y como nos dejó desastres naturales, confesiones plumíferas de cantantes pop, mineros capturados y «Wikibochinches», entre otras desgracias, también nos dejos buenas películas. Entre ellas voy a citar tres, las cuales las definiría como «La Tripleta de la carnicería del Celuloide».

1. La Soga:

Podría decirse que es la versión juvenil y latina de Death Wish, pero con toques novelísticos y populachos a nivel dominicano. La trama se basa en el niño que ve la muerte de su padre (un carnicero de poca monta) a manos de un «Dominicanyork», luego mata a uno de los autores del crimen y lo llevan a un reformatorio donde tras una paliza que le dan sus compañeros de celda, un militar de alto rango lo entrena para convertirlo en el matón más despiadado de las filas del orden.

Reencuentra un amor perdido de la infancia y al final no puede consumar su venganza, ya que es objeto de una treta, tras mostrar compasión y debilidad hacia el hijo de su blanco. Pero como vivimos en el país de las maravillas al final logra el indulto presidencial y se va a la capital del mundo (New York) a ejercer lo que siempre quiso ser, carnicero.

Siguiendo la temática de Alfred Hitchcock (por cierto hizo una película del mismo título en el año 1948), Josh Crook se basa en que como el crimen puede tener castigo, también puede tener impunidad. E inclusive resaltan elementos ironicos como cuando «El Hijo del Carnicero» mata al general Franco (personaje interpretado por el cineasta Alfonso Rodriguez) de la misma manera en que su padre liquidaba a los cerdos para vender su carne.

Apta para aquellos que buscan del cine realista y dramático elementos indirectos del sanguinario cine gore, para aquellos que buscan un cine dominicano diferente a las ya recicladas comedias baratas que se producen en Quisqueya y por qué no para los que quieren competir con el cine de acción contemporáneo, sólo que en vez de un soundtrack de Lil Wayne; Limp Bizkit o Metallica, le agregaron un mambo de El Sujeto, una bachata romántica de Aventura y un Congo santero de Kinito Méndez.

Verdaderamente una masacre que se extiende desde los suburbios como Washington Height hasta los suburbios de Santiago de los Caballeros.

2. Alicia en el País de las Maravillas:

Como ya dije en otra ocasión, el cine que hace Tim Burton mete miedo y esta vez explotando el lado infantil. En vez de ver la típica niñita curiosa vemos una adolescente rebelde que le toca vivir en un mundo abstracto, fantástico y expresionista, que desde su infancia ella lo concebía como un sueño inalcanzable (no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar).

Partiendo de las inclinaciones pedofílicas de Lewis Carrol (nada se puede encontrar en la película sobre sus aberraciones psicosexuales), nos vamos hacia el lado más crudo de una Alicia que encaja con un mundo que rompe todas las reglas. Una localidad mórbida y aberrante donde dos hermanas y a la vez reinas aparte del poder se disputan el encanto y la sensualidad recluyendo a prácticas tan extrañas como decapitar a opositores y arrojar sus cabezas en un lago hasta que se descompongan (Reina Roja) y preparar pócimas con dedos humanos (Reina Blanca).

Esta vez Jhonnie Depp no se queda fuera de los proyectos de su «pana» Burton y le toca interpretar al sombrerero esquizoparanoide, semblante del veterano drogadicto cuando llega a la fase final de su incoherente decadencia. Una especie de Willy Wonka cruzado con el Guasón de Batman.

Los animales hablan, pero no como las fabulas de hadas sino con un verbo más maduro y tétrico y qué decir de Absolem el mentor de Alicia, la oruga o mejor dicho el gusano pipero que enseñará a los niños a fumar opio a temprana edad. Mientras por otro lado vemos a un gato de Chersire promiscuo que se hace icono entre la bisexualidad moderna de las sociedades aristocráticas que encubren sus fallos y errores y la representación simbólica de la conciencia del bien y el mal, por parte de los gemelos contradictorios.

Una película con elementos épicos y de combates de dragones medievales, aunque está ambientada en el siglo XIX, posiblemente cuando China e Inglaterra se enfrentaban por el comercio del opio. Pero digna por sus efectos y su escenografía desolada, dantesca y hasta extravagante adaptada a la tecnología tridimensional.

3- Clash Of the Titans:

Todo el que ha leído literatura griega sabe de las aventuras de Perseo y de su lucha contra los titanes, las gorgonas y el temido dios Hades. Sobre todo que esta versión es un remake de la cinta de 1981.

Del argumento es casi similar a La Soga y Alicia, como elemento principal la venganza por una causa justa y decirles a los antagonista la frase de quien ha hierro mata a hierro muere.

Con efectos 3D en vez de mostrarse como un simple cuento griego, se muestra como otro filme de batalla sanguinaria muy similar a Apocalypse Now y 300.

Otros filmes sobresalientes en este año fueron la cuarta entrega de Resident Evil (también en 3D) y las comedias románticas Sex and the City 2 y Come, Ama y Reza. Esta última basada en la novela homónima de Elizabeth Gilbert.

Ya vieron a que me refería en cuanto a los tres filmes, argumentos y personajes diferentes, pero bajo un fin, la venganza al estilo Kill Bill. No obstante sólo me queda desearles un feliz año nuevo, que esperen críticas mejores para este 2011 y que en vez de tomar venganza (hasta por tonterías) perdonemos los errores del prójimo para que la violencia disminuya y tengamos un mundo mejor…

2010-12-31 15:29:44