Londres, 27 Ene (PL).- El actor británico Anthony Hopkins aspira a encarnar a Hichtcock en un momento crucial de su carrera, cuando el artífice del suspenso decide apostarlo todo a una cinta de terror de bajo presupuesto, Psicosis.
El director de Vértigo estaba entonces en la cúspide de su fama -léase éxito de crítica y taquilla- pero ningún estudio se arriesgó a empeñar un solo centavo en su proyecto. Lejos de amilanarse, el cineasta británico se lanzó a la búsqueda de financiamiento por sí mismo.
Hopkins, quien ha legado pasajes memorables al cine de horror, no ceja en su empeño de protagonizar esa cinta basada en el libro Alfred Hitchcock and the making of Psycho, de Stephen Rebello. Es la segunda vez que ronda esa película en cierne, con guión de John McLaughlin (Black Swan).
Fascinado por Hitchcock, negocia a fondo para protagonizar una cinta que sabe se aviene a la perfección a sus dotes actorales.
Su manejo del horror tiene esa dosis de humor corrosivo, esas gradaciones capaces de mantener al espectador cautivo, con las pausas necesarias para distender sus nervios y prepararlo para sensaciones aun más fuertes tras esas aparentes treguas.
El actor es diestro en ese juego dramático, como lo probó con creces en El silencio de los corderos, con su Hannibal, el caníbal, de sonrisa torcida, inteligencia aviesa y un dominio del personaje que mantuvo todo el tiempo en jaque a la talentosa Jodie Foster.
Psicosis es una obra maestra y es natural que Hopkins quiera ser el Hictcock a merced de sus obsesiones por convertir en materia cinematográfica un proyecto que no lo dejaba dormir tranquilo.
El lo bordó, puntada a puntada, desde su nacimiento, con Anthony Perkins en el papel de ese hombre oscuro, de voluntad débil, sojuzgado por una madre castradora cuya sombra lo persigue, aun después de muerta, y lo empuja a un sendero reivindicador, a su juicio: los asesinatos femeninos.
Anthony Perkins, conducido por Hitchcock, en esa escena final estremecedora, en el sótano del motel de carretera que regentaba, demoledor y escalofriante en su catarsis liberadora.
2011-01-27 16:48:43