Por: Ynocencia Díaz Amézquita
Samaná, 02 Abr 2011 .- la República Dominicana indudablemente es el país de las maravillas, cada año cuenta con uno de los espectáculos naturales más sorprendentes de los mamíferos más grandes, las ballenas jorobadas que se dirigen cada invierno a aparearse a esta isla.
Vienen cada año a la zona norte del país, desde enero hasta marzo específicamente por los lados de la península de Samaná, donde se convirtió en el santuario de las ballenas, donde se puede divisar a estos mamíferos que vienen a dar a luz a sus crías, huyendo del frío de otras aguas, para refugiarse en estas cálidas aguas.
Para disfrutar de cerca y apreciar el tamaño y la belleza de estos mamíferos, diversas personas realizan excursiones para contemplar los enormes cetáceos que montan su circo acuático efectuando mil saltos, aleteos, coleteos y otras cabriolas acuáticas, en su tradicional y natural cortejo en busca de apareamiento.
Yenki Lachapell, visitante dijo ¨ tengo dos años consecutivos, visitando Samaná para ver las ballenas, son sorprendentes esto es una experiencia única que nadie debería perderse ¨.
Jazmín Peláez, visitante, aclaró ¨ todavía no me he montado para ir a ver las, les tengo un poco de temor pero indudablemente tengo que ir haberlo ¨.
La dinámica económica de Samaná incrementa más en esta temporada ya las distintas personas tanto nacionales y extranjeros viajan a apreciar este espectáculo.
Pablo Rodríguez dueño de una embarcación expresó es increíble la cantidad de personas que vienen a este lugar, los viajes pueden ser hasta de 50 personas, con una duración de aproximadamente 3 horas y tiene un costo asequible a las personas.
La yubarta o gubarte (Megaptera novaeangliae), también es llamada ballena jorobada (aunque realmente es un rorcual, pues la denominación ¨ ballena ¨ sólo se aplica a la familia Balaenidae), es una especie de cetáceo misticeto de la familia Balaenopteridae (rorcuales).
Se le conoce como jorobada por la visión que representa al arquear el lomo cuando asoma a la superficie del agua y emprende una inmersión profunda.
Las ballenas que vienen hasta nuestras costas proceden de Labrador, New Foundland, Groenlandia, Islandia y el Golfo Maine, desarrollando un recorrido de unos 64, 751 kilómetros durante los cuales no se alimentan, como tampoco lo hacen durante su estadía reproductiva en nuestras aguas. Al volver a los mares de estadía permanente se alimentan de arenques y capelin.
Los machos de 40 toneladas saltan arriba el agua y caen abajo unos metros adelante. Si no gana reacciones de ninguna hembra el macho trata a atraerlas con una canción larga y monótona que las ballenas pueden oír hasta un radio de 30 kilómetros.
Es uno de los rorcuales más grandes, los adultos tienen una longitud de 12 a 16 m y un peso aproximado de 36000 Kg. La especie posee una forma corporal distintiva, con aletas pectorales largas y cabeza nudosa. Es un animal acrobático que con frecuencia salta sobre la superficie para luego golpear el agua.
Las hembras paren generalmente cada dos o tres años. La gestación dura once meses. Es raro, pero ciertas hembras pueden reproducirse dos años seguidos. El ballenato mide al nacimiento de cuatro a cuatro metros y medio y pesa aproximadamente 700 kilos, Viven en general de 40 a 50 años.
La organización social de las yubartas es más bien escasa; los individuos son solitarios o viven en grupos efímeros que duran apenas unas horas. Los grupos son más estables en verano, cuando cooperan en la búsqueda de alimento. Relaciones más duraderas de meses o años entre parejas o pequeños grupos han sido descritas pero muy raramente.
Aunque nuestras costas son visitadas por otras ballenas, con la ballena orca, la ballena piloto, el cachalote pigmeo, la ballena picuda de Antilla, la ballena de Cuvier, la ballena de Sei, la ballena de Bryde y la ballena Minke, ninguna de ellas resultan tan notorias como la ballena jorobada.
2011-04-02 14:50:04