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Cannes reparte premios y sonrisas con su glamour final

Cannes, 22 May (PL).- Robert De Niro mostraba esta noche una sonrisa amplia que parecía decir «misión accomplished» (misión cumplida), mientras Gilles Jacob y Thierry Frémaux, los mandamases del Festival de Cannes, asentían.

Era el lado tierno del temido Al Capone, Vito Corleone o el conductor de Taxi driver, después de mostrarse bastante equitativo en la repartición de Palmas de Oro y diplomas del 64 Festival de Cine que cerró en la bella urbe de la Riviera Francesa.

Trés bien fait (muy bien hecho), decían Jacob y Frémaux respirando aliviados luego de la ácida polémica alrededor del realizador danés Lars von Trier por sus dichos irónicos y de aparente defensa a Hitler.

Declarado persona non grata en Cannes, Von Trier se marchó con la cabeza baja y perdió la oportunidad de disputar la Palma de Oro con su interesante propuesta Melancholia. Pero tuvo la recompensa en la estadounidense Kirsten Dunst, elegida Mejor Actriz.

Se quedó con las manos vacías el español Pedro Almodóvar con su híbrido de terror, suspenso y humor negro en La piel que habito, sobre la cual prevalecieron los puntos de vista de una crítica vertical que la consideró grotesca.

Las mayores ovaciones, aún con ciertos alientos contenidos, para el enigmático Terrence Malick, el hombre «sin rostro» que debido a su extrema timidez hace filmes excepcionales pero se rehúsa a mostrarse en público.

Para no hacer la excepción, tampoco se apareció en la gala del Palacio de Festival para recibir la codiciada Palma de Oro a la Mejor Película con The tree of life (El árbol de la vida), protagonizada y producida por Brad Pitt.

«Una cinta sorprendente, arriesgada, que asume muchos desafíos en la exploración sobre la vida, nuestros orígenes, la fragilidad del ser humano y sus permanentes cuestionamientos», comentó Olivier Assayas, miembro del jurado.

Malick ya fue reconocido aquí en 1978 con Días del cielo, otra de joyas de su pequeña colección que apenas incluye a otra ineludible, La delgada línea roja (1998), así como Malas tierras (1973) y El nuevo mundo (2005).

Como detalle, la fotografía a cargo del mexicano Emmanuel Lubezki, uno de las pocas entradas latinoamericanas en Cannes 2011, que de todas formas distinguió con la Cámara de Oro al argentino Pablo Giorgelli con su largometraje Las Acacias.

«Me tomó cinco años hacer esta película, durante ese tiempo no pude hacer otra cosa. Dedico este premio a mi familia y en especial a mi esposa María Astrauskas, editora del filme», declaró emocionado el ganador de la Mejor Opera Prima del Festival.

La revelación masculina fue el francés Jean Dujardin, a quien muchos señalan como el remplazo de Jean Paul Belmondo, al merecer la Palma de Oro al Mejor Actor por The Artist, una arriesgada película de cine mudo en blanco y negro de Michel Hazanavicius.

Popular comediante a partir de la serie Un gars, une fille (un chico y una chica), fue al lado de la franco-argentina Berenice Bejo inspiración para darle el carisma necesario a la cinta.

Luego, los hermanos belgas Jean Pierre y Luc Dardenne (Palmas de Oro en 1999 y 2005), de nuevo cortejados con el Gran Premio del evento para Le gamin au vélo, compartido con el Once upon a time in Anatolia, del turco Nuri Bilge Ceylan.

«Dimos un premio compartido porque era la mejor solución para lo que todos sentíamos sobre esas películas», comentó Rober de Niro en rueda de prensa.

2011-05-23 18:37:04