SANTO DOMINGO, 14 Jun 2011.- El periódico El Observador Independiente, en su versión impresa que circula cada mes, celebra este martes su séptimo aniversario; sin la colaboración decidida de un grupo de amigos y compañeros no hubiera sido posible embarcarnos en este proyecto que salió a la luz pública el 14 de junio de 2004.
Esa fecha histórica marca nuestro compromiso con los más elementales y sanos valores patrios, colocándonos en una posición cimera cuando se trata de defender nobles causas, contribuir en la defensa del medio ambiente, la cultura, implicarnos en eventos de la vida nacional, así como defender a ciudadanos que no alcanzan llegar a donde están los grandes proyectos mediáticos.
Erguido, caminando con la frente en alto, así transita El Observador Independiente, al arribar a su séptimo aniversario, sin ocultar que han sido años duros, de lucha y sacrificio, esfuerzo y perseverancia.
De no haber sido por las incontables veces que el director general de este medio se ha tenido que «quitar el pan de la boca», para hacer que una nueva edición del mensuario, salga a la luz, sencillamente hoy no contáramos con la defensa que exhiben los pueblos de la región nordeste, la capital y otras zonas del país.
En múltiples ocasiones hemos tenido que chuparnos «los cajuiles agrios», en el entendido de que hemos tenido que soportar las cargas que significan los altos costos de los trabajos, además de enfrentar la difícil situación económica, moral y en todos los ámbitos por la que atravesamos los dominicanos.
Han sido siete años ejerciendo un periodismo diáfano, serio y combativo, llegando a donde otros no llegan; sin dañar reputaciones, siempre respondiendo en el momento preciso las quejas y reproches de quienes han querido sacarnos del medio.
Trabajamos apegados a las más sanas y elementales normas de la ética del periodismo.
En hora buena le deseamos los mejores parabienes a los periodistas que han hecho y siguen haciendo posible la salida de este periódico; lo que ha hecho posible que seamos, dentro de lo posible un medio creíble, constante y solidario en cada ocasión en que la patria, las comunidades o algún ciudadano haya estado amenazado, cuando las instituciones han flaqueado, o cuando alguien no ha actuado como demandan las leyes que nos rigen. Larga vida a la familia de El Observador Independiente.
2011-06-14 18:29:26