Morelia, Mich.- La visita de las chicas Almodóvar Marisa Paredes y Elena Ayala, quienes promueven la más reciente película del director manchego, La piel que habito, colapsó la sique de los asistentes del Festival Internacional de Cine de Morelia.
Paredes dijo: Nunca dudamos en venir a esta ciudad, quería conocer el mundo de Lázaro Cárdenas, que significó mucho para España. Yo vengo no como indignada, sino como actriz, ahora que los respiraderos de esperanza están surgiendo por todas las ciudades del mundo.
Ayala dijo: Mejor llegar indignada a México y no indignarse en Nueva York, donde los detienen por el simple hecho de salir a la calle a decir que basta ya, o por no decir nada. Es un buen momento para que la voz de la gente se deje escuchar.
La historia de La piel que habito, en la que comparte créditos con Antonio Banderas, Jan Cornet y Roberto Álamo, entre otros, cuenta la historia del doctor Robert Ledgard, quien desde que su mujer sufrió quemaduras en todo el cuerpo en un accidente de auto se obsesiona en la creación de un nuevo tipo de piel con el que hubiera podido salvarla. Doce años después consigue cultivarla en su laboratorio. Es una piel sensible a las caricias, pero a la vez una auténtica coraza contra todas las agresiones, tanto externas como internas. Para lograrlo aprovecha las posibilidades que le proporciona la terapia celular.
Pedro siempre sorprende
En una charla con los medios, Marisa Paredes dijo: Aunque se conozca a Pedro, él siempre es nuevo. Quiero decir cuando plantea un guión, un trabajo o una historia uno sabe que sacará lo mejor de uno mismo, pero también él sabe que va a sacar lo mejor de sí mismo; sí, hay una especie de entendimiento que tiene que ver con conocerse, pero que a la hora de la exigencia quizás es mayor.
Sobre su personaje, Marilia, la actriz agregó: Es sobre todo alguien que trata de responder preguntas que no sabe cómo responder; es una madre feroz, que trata por todos los medios de salvar una familia, de sí misma y de algo que no controla, de manera que en toda la historia de la película hay una parte muy negra, pero al mismo tiempo muy compleja e interesante, personajes, amores, desamores venganzas…
Paredes considera que «evidentemente el tiempo pasa por todos, y por Pedro Almodóvar también, de manera que los que piensan que las películas del realizador van a ser como las de hace 15 años se equivocan; todos los cineastas evolucionan. Al estar con Pedro en el set entra una especie de inquietud, desasosiego, porque lo que se sabe es el principio, nunca el final. Lo más bonito de la película es ver cómo avanza, cómo va colocando el proceso, qué va provocando en los actores y en todos los que están alrededor, pero se sabe que será la película que él quiere y se trabaja a tope, a fondo y con mucha disponibilidad. Pedro es un director que ha crecido desde el punto de vista técnico, que sus trabajos tienen mayor preocupación en el sentido estético, del lenguaje y en el sentido de hacer una película distinta como ésta».
Marisa Paredes y Elena Ayala protagonizan el filme del realizador manchegoFoto Iván Sánchez
Sobre el papel de la mujer en el cine de Almodóvar, dijo: Me parece fantástico que Pedro haya puesto el énfasis de su cine en las mujeres; además, no son mujeres que pasan por eso que se llamaba una mujer decorativa, una mujer jarrón… todas sus mujeres son valientes, luchan por su libertad y son supervivientes natas. En sus películas las mujeres tenemos la posibilidad de pasar de un matiz a otro con todo lo que él nos pone.
La chica Almodóvar más añeja extendió: «Nunca me he quedado con algo de los personajes; si lo hubiera hecho sería una tortura; se tienen que alejar de uno al volver a tomar otro personaje si esos personajes dejan un sentimiento, una emoción o incluso una experiencia que nunca se había tenido. Pero efectivamente, cuando se entrega un personaje al público, es este último el que recibe el personaje y lo dota de vida con su visión e intención. Pero uno tiene que volver a casa y borrar al personaje para que no haga daño.
Creo que las películas no hacen la revolución solas, pero apuntan caminos, siempre aconsejan y tocan muy profundo a las personas sensibles.
Por su parte, Elena Ayala dijo sobre su personaje: Para mí hacer Vera fue un reto actoral, que se tiene que cumplir de manera absoluta. Celebro hacer este papel porque es de una mujer que tiene mucha fuerza y con esta determinación de vivir; claro que es un reto, porque tengo a uno de los mejores directores del mundo a mi lado exigiendo con precisión hacer las cosas.
cupen un momento su cabeza para que tenga un aliento de lo que nos está comiendo la cabeza y se replantee qué opciones hay para seguir adelante.
2011-10-17 15:53:27