Santo Domingo, 1 de dic.- La comunicadora, según muchos le lleva millas al dicho del «vino», ella encandila las noches sólo con su presencia, mientras que los padres de familia ponen como excusa que esperan las noticias de Cavada, los más jovencitos dicen que es para ver qué artista presentará esa noche.
La cuestión es que todos están atentos al cuerpo monumental de Milagros Germán, de lunes a viernes, a las 10 de la noche, con su Chévere Nights que, como el buen vino, mientras más añejo, más bueno.
A nadie le importa que haya rebasado los 40 hace tiempo. Y no vayamos a citar aquella canción de Ricardo Arjona, «Señora de las cuatro décadas» para referirnos a ella, porque varias veces ha confesado que es el cantautor que menos le gusta de la bolita del mundo.
Si tiene novio, sólo ella y su más cercano círculo lo saben. A ella, al igual que su gran amiga Tania Báez, también se le adjudica cierta atracción por hombres más jóvenes, ya porque lo hayan confesado, ya porque lo hayan demostrado. Y es que a las mujeres inteligentes y autosuficientes como les gusta tener el control.
Milagros opaca a Sergio Carlo, sólo con su presencia. Ahí es donde ella explota todo su potencial, que le sale tan natural ¿o tampoco ella es así de simpática como se nos muestra? Y se adueña de la pantalla y todos se quedan boquiabiertos con cada mini vestido, cada pantalón ajustado, cada vueltecita en pantalla.
También es sabido que ella se ha dado su «ayudadita», pero, si lo hacen las más jovencitas, sin justificación ninguna, por qué no ha de hacerlo ella, que además ha demostrado que lo que más destaca de su ser no es la belleza, natural o pagada que posea, sino su inteligencia y su entrega al trabajo y la pasión con el que lo hace.
2011-12-01 21:53:54