París, 17 dic (PL) El filme Le Havre, un relato sobre la inmigración clandestina, del cineasta finlandés Aki Kaurismaki, conquistó hoy aquí el premio Louis Delluc, que distingue a la mejor cinta francesa del año.
De acuerdo con la crítica especializada, la producción propone enfocar uno de los asuntos más escabrosos de la Europa contemporánea desde una perspectiva de ternura y fraternidad.
El lustrabotas Marcel Max auxilia a un niño africano indocumentado que arriba al puerto de Le Havre (noroeste de Francia) y sueña con encontrar a su madre, quien vive en Inglaterra.
En declaraciones a la prensa local, el actor protagónico André Wilms subrayó que la película -hablada en francés aunque Kaurismaki no domina ese idioma- constituye un homenaje a realizadores galos como Robert Bresson y Pierre Etaix, galardonados en ediciones anteriores.
A su vez, el productor Stéphane Parthenay dijo que el lauro aliviaba la decepción del pasado Festival de Cannes, competición el que el largometraje de Kaurismaki no recibió recompensa alguna, pese a merecer el premio de la crítica internacional acreditada en el prestigioso certamen.
«Pero este es un buen regalo de fin de año, sobre todo porque las películas en competencia por el Louis Delluc son brillantes», indicó Parthenay.
El galardón a la mejor ópera prima francesa de 2011 lo alcanzó Donoma (en lengua sioux: El sol está allí), del novel realizador haitiano Djinn Carrenard, quien rodó su cinta en tres meses, con actores voluntarios y un presupuesto de apenas 150 euros.
2011-12-17 19:32:52